Los empresarios reclaman «unidad del sector para un futuro en equilibrio»

ANOET da «un toque de atención» que sirva para salvar «una realidad preocupante que puede abocar a la Tauromaquia a la desaparición»

El empresario Simón Casas, en una imagen de archivo
El empresario Simón Casas, en una imagen de archivo

ANOET (Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos) quiso dar continuidad esta mañana, mediante un encuentro informativo con la prensa, a su comunicado de hace apenas una semana insistiendo en la necesidad de «dar un toque de atención ante una realidad palpable y preocupante», pero, sobre todo, tendiendo la mano «a todos los estamentos del sector para una unidad que permita avanzar en la misma dirección con equilibrio».

«No podemos dilatarlo más, desde 2009 se ha producido un descenso en el número de espectadores y eso se ha traducido lógicamente en un número menor de festejos cada temporada, porque el espectáculo actual es inasumible en un buen número de ferias, por eso nos debemos sentar en una misma mesa todos los representantes del sector taurino y buscar ese equilibrio que antes sí había, porque el riesgo de desaparición está ahí, pero sin polémicas, sin buscar culpables, sino con unidad, convicciones y realismo», comentó el francés Simón Casas que representó al colectivo empresarial junto a Manuel Martínez Erice, que ejerció de anfitrión en la Sala Alcalá de la plaza de toros de Las Ventas, Óscar Chopera, Ramón Valencia y Ángel Bernal.

Casas reconoció sentirse «agotado, impotente y sin dinero» para salir de «este inmovilismo taurino» en el que «hay conceptos obsoletos en todos los sentidos y no hay una evolución del espectáculo» por culpa de tres cuestiones fundamentales: «los pliegos irresponsables que se han realizado desde la Administración y encorsetan al empresario para confeccionar un producto de calidad, el régimen actual de Seguridad Social y la carga actual de IVA situada en el 21 por ciento».

En este sentido, el grupo de empresarios apuntó que «más del 50 por ciento de los beneficios recaudados» en la celebración de un festejo va a manos de la Administración, por lo que el reparto del pastel para todo el sector taurino es «mucho más reducido de lo que gente puede pensar». Así, Óscar Chopera explicó que, según un estudio de mercado encargado por ANOET, «para que la balanza entre costes y beneficios de un festejo sea cero, sin pérdidas, deben acudir 4.000 espectadores al coso, mientras que si se trata de un cartel rematado con las primeras figuras, debe congregar a 8.000 personas».

Hablando de los toreros, Ramón Valencia, empresario de La Maestranza, dejó claro que ellos mismos, como empresarios, son «culpables también de la situación actual, pero no es momento de buscar polémicas». «Estamos ante una prioridad imperiosa que, de hecho, ya deberíamos haber alcanzado, toca encontrar este consenso entre los estamentos, llevamos cuatro años tratando de reunirnos con los toreros, pero no ha sido posible», lamentó el empresario sevillano, incluido en un ANOET que abarca a siete de las ocho plazas de primera españolas, a 22 de segunda categoría y unas 50 más de tercera.

Simón Casas, quiso insistir en la necesidad de que en el futuro el espectáculo vuelva a ser «rentable para todos». «O somos capaces de analizar la situación de manera solidaria o el Arte del toreo va a desaparecer y eso sería inadmisible... No queremos ser alarmistas ni catastrofistas, simplemente advertir de lo que venimos observando, se habló de unas Fallas históricas y se cantó la recuperación de Zaragoza con una gran última Feria del Pilar: ambas fueron deficitarias», comentó antes de ofrecer su «disposición a presentar con total transparencia la realidad económica de las producciones» que ha realizado en los últimos años.

Al hilo de este discurso, Ángel Bernal, gestor del coso de La Condomina en Murcia, refrendó sus palabras con «la verdad que aporta una feria que en los últimos cuatros años viene perdiendo dinero, a pesar de tratarse de una plaza de toros privada, y de que el abono ha pasado de once a cuatro corridas de toros».

«Necesitamos una reestructuración profunda de la Fiesta, no sé si mediante una asociación que aglutine a todos o de qué manera, pero es evidente que los intereses de torero, ganadero, empresario, banderillero, apoderado... confluyen en un punto, en unos mínimos desde los que hay que construir, porque el deterioro económico es preocupante», ahondó Óscar Chopera que también enfatizó en la importancia de «cambiar e invertir la imagen social que en estos momentos se tiene de la Tauromaquia».