Sólo Pepe Moral

Natural del diestro sevillano Pepe Moral a su segundo toro de la tarde
Natural del diestro sevillano Pepe Moral a su segundo toro de la tarde

Maestranza de Sevilla. Tercera de feria. Se lidiaron toros de Montalvo, bien presentados, deslucidos por falta de raza y fuerza. Tercero y cuarto, como sobreros. Más de media entrada.

Manuel Jesús «El Cid», de azul marino y oro, estocada (silencio); pinchazo, estocada y descabello (silencio).

Daniel Luque, de verde botella y oro, estocada (silencio); pinchazo y estocada casi entera (silencio).

Pepe Moral, de rosa palo y oro, pinchazo y estocada (silencio); estocada (oreja).

Hubo que esperar dos horas y media de disposición en los toreros, de momentos lucidos de manera esporádica y de fiasco ganadero, para que al final Pepe Moral pusiera la guinda del mejor toreo y cortara la única oreja. Pero vayamos por partes.

Manuel Jesús El Cid empleó con suavidad el capote en las verónicas de recibo y se lució mejor en el quite posterior. Dejó un excelente tercio de banderillas «Alcalareño», antes de que el diestro de Salteras dejara una faena más que aceptable a un toro que sacó nobleza aunque le faltase fuerza, posiblemente por una voltereta sobre los pitones que dio a poco de iniciarse el trasteo. Por este contratiempo, el torero sólo pudo estar airoso y sacar buenas dosis de temple y suavidad en una faena bien hilvanada, primero en tandas sobre la diestra y luego sobre la zurda. El cuarto manseó escandalosamente en los primeros tercios y tuvo El Cid que echar mano de su enciclopedia taurina particular para dejarle la muleta en la cara, darle confianza, taparle la salida y sacarle algunas tandas estimables que conformó en parte al público, aunque sin poder lucirse.

Daniel Luque mostró muy pronto que es uno de los toreros que mejor torea con el capote. Excelentes verónicas de recibo y ceñido quite por verónicas. Brilla también su cuadrilla, Juan Francisco Peña en varas, Antonio Chacón con el capote y en banderillas, los hermanos Neiro. Planteó muy bien la faena el espada de Gerena aunque su oponente mostrase rápido su bondad en las embestidas y su poquita fuerza y raza. Ante ello, Luque sólo pudo mostrar algunos muletazos de interés sin poder levantar el vuelo deseado. Tampoco le dio facilidades el quinto, al que recibió muy dispuesto con el capote, además, del conocido buen gusto en su manejo que tiene valor en este tercio, recogiendo a este animal con las rodillas en tierra, aunque el astado se desentendió pronto. Porfió mucho en su faena de muleta, inteligente el torero y sin querer embestir el toro. Al menos, Luque estuvo por encima de las condiciones de este animal.

Pepe Moral contempló cómo se devolvía por blando el primero de su lote. Pero el sobrero, de la misma ganadería, tampoco fue un toro apto para la lidia. Todo lo contrario, pues le faltó también fuerza y le costó embestir y rematar sus escasas acometidas. El diestro de Los Palacios sólo pudo mostrar sus indudables ganas de torear, más después del triunfo que alcanzó el año pasado en este mismo ruedo cuando le cortó las dos orejas a su segundo toro. Con este no pudo continuar en su carrusel de triunfo, qué le vamos a hacer. Salvó la tarde ante el último, al que instrumentó una faena lucida sobre las dos manos, ayudó a este animal para que embistiera, aunque sin emplearse y le sacó momentos tan lucidos que después de una certeza estocada le arrancó la oreja. Buenos momentos del torero que se reencontró con el triunfo.