Gardner, según sus empleadas de hogar en Madrid

Ava Gardner y una amiga en una corrida de toros en Bilbao, en 1963

Paco León presenta su nueva serie para Movistar+, que se rodará en blanco y negro

Imagínense que son el ejecutivo de una cadena, o de una plataforma de pago, y se presenta en su despacho Paco León para proponerles un proyecto. Solo le enseña una fotografía de John Lennon en la que aparece en segundo plano una asistenta. Con su desparpajo habitual y esa carita cándida que se gasta sentencia: «Detrás de cada persona importante siempre hay alguien haciendo las camas. Quiero contar la historia de Ava Gardner en Madrid desde el punto de vista del servicio que la atendió en su casa de Doctor Arce en 1961, en la que tuvo como vecino al general Perón». Así, León, poco amigo de lo obvio, convenció a Movistar+ para que hiciese suya esta idea. El resultado es «Arde Madrid», una serie original de la plataforma de pago. «Durante el franquismo había censura periodística. Eso permitió que las élites de artistas, intelectuales y aristócratas vivieran una ‘‘dolce vita’’ de la que no se sabe mucho. Ava Gardner fue una de las protagonistas más destacadas. Se acostaba con quien quería y bebía todo lo que se le ponía por delante. Fue una mujer libérrima y tenía un desfase brutal. Si ya era un hucacán en cualquier sitio, en la España franquista más. Se la veía como una marciana», afirma León durante la rueda de prensa en la que se presentó la ficción.

Los espectadores tendrán que resetear sus mentes. Olvidar lo que saben de la protagonista de «La condesa descalza» y conocerla a través de lo que piensan sus empleados: Ana Mari (Inma Cuesta), Pilar (Anna Castillo), Floren (Julián Villagrán) y Manolo (Paco León). Gardner y Ana Mari son como el aceite y el agua; si la primera está de vuelta de todo, la segunda es una mujer que pertenece a la Sección Femenina, una franquista convencida que observa a su señora con estupor.

Vivir sin complejos

«En ‘‘Arde Madrid’’ nos interesa mostrar el contraste entre ese grupo que disfrutaba la noche madrileña sin complejos, que se emborrachaba, organizaba juergas con grupos flamencos para después irse al Café de Chinitas o a Chicote, y la gente humilde, que pasaba hambre y vivía en una España gris», explica León. En concreto, Inma Cuesta define el personaje de Ana Mari como «una analfabeta sexual en una sociedad en la que la mujer no tenía capacidad de decidir por sí misma».

Tanto el director y actor como la co creadora, Anna R. Costa, tienen la voluntad de hacer alta comedia, eso sí, muy singular, ya que como detalla León: «Queremos reflejar el ‘‘glamour’’ que tenía aquella realidad. Un mundo de joyas y pieles que terminaban en el suelo de los garitos junto a las colillas de los cigarros». El artífice de «Carmina o revienta» no quiso decir quién iba a interpretar a Gardner. Lo único que aseguró es que «será una actriz estadounidense, de la misma forma que a Perón y a su esposa Isabel los encarnarán argentinos».

La bomba la dejó para el final: por primera vez una ficción española de una plataforma de pago se va a rodar en blanco y negro. No era una condición innegociable, pero casi, ya que León era incapaz de visualizar la ficción en color. «Tiene un punto de Berlanga, del neorrealismo italiano, de Wilder... de cine del bueno», comentó irónicamente, para luego rendirse a la evidencia: «Cuando me planteé la ambientación y la fotografía no veía una paleta de colores que fuese fiel a la historia y Movistar+ lo ha entendido».