Literatura

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¿Qué le está pasando por la cabeza a Daenerys?

El autor Jesús Nieto, en el libro «Se acerca el invierno», ofrece los rasgos psicológicos de los personajes de «Juego de Tronos».

Daenerys, interpretada por Emilia Clarke, ataca Desembarco del Rey con su dragón. Foto: HBO
Daenerys, interpretada por Emilia Clarke, ataca Desembarco del Rey con su dragón. Foto: HBOlarazon

El autor Jesús Nieto, en el libro «Se acerca el invierno», ofrece los rasgos psicológicos de los personajes de «Juego de Tronos».

Más allá de ser el mayor espectáculo televisivo del momento, «Juego de Tronos» ofrece un aprendizaje vital a través de los personajes y las situaciones que viven. Como afirma Jesús Nieto, autor de «Se acerca el invierno: las lecciones de Juego de Tronos para la vida» (Libros Cúpula), «lo que se pretende en el libro es demostrar como la serie ayuda al crecimiento personal, a la gestión de grupos y equipos y temas relacionados con el liderazgo y la marca personal». En el libro, se extrae una frase de cada capítulo de las siete temporadas para arrojar luz al espectador sobre las flaquezas y fortalezas que puede tener.

Por lo pronto, la mayoría de los espectadores están todavía fribrilando con las últimas decisiones que está tomando la beatífica Daenerys Targaryen, a la que ya no la reconocería ni el autor de los libros, George R. R. Martin, ya que se asoma al lado oscuro peligrosamente. ¿Es el personaje psicológicamente más inestable de «Juego de Tronos»? «Sí, pero hay que entenderla. A lo largo de la ficción ha superado miles de dificultades. Ha visto cómo delante de sus narices ejecutaban a las personas de su confianza, entre ellas a Missandei. Desea venganza, tiene los medios para ejecutarla, se ha radicalizado y no se puede olvidar que su padre y varios de sus parientes estaban locos», explica Nieto. El desequilibrio emocional también está presente en Cersei Lannister, otro personaje que «ha vivido circunstancias muy extremas. Se deja aconsejar. Sin embargo, al ser la reina consorte de los Siete Tronos, su obsesión es conservarlo. Además, tiene un carácter narcisista. Tampoco es buena señal de su buena salud mental que tenga una relación sentimental con su hermano Jaime, además de con Euron Greyjoy, aunque con este último por estrategia», comenta.

Tyrion, el más inteligente

«Intento conocer a tanta gente como pueda, nunca se sabe a quién necesitarás», dice Tyrion Lannister en el segundo capítulo de la tercera temporada. «Eligió a un consejero que controlase sus peores impulsos en vez de alimentarlos», comenta en el episodio siete de la séptima temporada. El bastardo y enano es, posiblemente, el personaje más inteligente de la producción. Así lo considera Nieto porque «a pesar de que cuando le conocimos era un cínico y un vividor, producto de ser rechazado por su padre y repudiado por su hermana, es uno de los que mejor han evolucionado». Y no se equivoca porque, ¿quién le ha visto y quién le ve? En las últimas entregas es un lucido consejero. «Es un hombre ponderado, dialogante, que siempre quiere evitar un mal mayor, por lo que siempre opta por el diálogo porque detesta la violencia. De ahí que ahora esté dudando de Daenerys», comenta.

El que también está desconcertado es Jon Nieve, al que el amor por la joven, no nubla su decepción por las decisiones que está tomando. En el libro de Nieto no aparecen muchas frases de él, pero sí de los que le dan consejos. Para algunos es uno de los personajes más anodinos de la ficción, algo con lo que el autor no está muy acuerdo porque «aunque no es un líder carismático, tiene otros valores como un alto sentido de la responsabilidad, propio de los Stark, y de cumplir siempre con la palabra dada. Es leal y coherente».

Para Nieto uno de los perfiles psicológicos más relevantes es el de Arya Stark. Su principal característica «es la resilencia. A pesar de todas las dificultades continúa con su objetivo. Ha logrado algo muy difícil: sabe canalizar sus deseos de venganza porque cumplen una función. Esa emoción, que en teoría es negativa, la convierte en positiva porque le da energía. Siempre ha sido una niña masculinizada, puesto que le gustaba el arte de la guerra, y simboliza lo que ahora se llama el empoderamiento de la mujer», dice. Las enseñanzas más valiosas de la producción son, según Nieto, «la responsabilidad, el respeto a la palabra dada, saber ejercer el liderazgo y asumir sus consecuencias y ser previsor».