Un proyecto que puede cambiar España

Los éxitos deportivos y nuestra capacidad organizativa, dos de las bazas de Madrid 2020

España es hoy un referente a nivel mundial en el ámbito deportivo. Fruto del esfuerzo y la superación de todos, del trabajo bien hecho, España se ha convertido en una potencia mundial del deporte, destacando a nivel colectivo e individual en numerosas disciplinas.

Aunque el ejemplo más conocido es el fútbol, con sus numerosos éxitos recientes, España destaca en muy numerosas y dispares disciplinas, como equipo nacional –el baloncesto, el tenis (Copas Davis y Federación), el balonmano, el waterpolo, la gimnasia rítmica, el fútbol sala, el hockey...– en categoría masculina y femenina, a nivel absoluto y en las jóvenes categorías inferiores; y a título individual, como es el caso del tenis, el ciclismo, el motociclismo, la Fórmula-1, el golf, la vela, el boxeo, el atletismo, el padel, entre otros.

Esfuerzo, superación y trabajo bien hecho son las recetas que lo han hecho posible. Nuestros deportistas no ganan por casualidad: son jóvenes con enorme talento, llenos de entusiasmo y determinación, de entrega y de renuncia. Pero también de compañerismo, de sencillez, de espíritu de equipo. Son un ejemplo para todos y, en especial, para las futuras generaciones. De pocos grupos nos sentimos más orgullosos los españoles que de nuestros deportistas, que nos han aportado a lo largo de los últimos años muchísimas alegrías y satisfacciones.

Además de instalaciones, entrenadores y deportistas de alto nivel, unidos por la excelencia, España cuenta también con unas pujantes industrias deportivas –que destacan en la elaboración de material deportivo de alta gama, de césped artificial, de superficies, de equipamiento de piscinas, de cronometraje, de gestión de instalaciones deportivas– y unas infraestructuras deportivas de primer nivel. Entre ellas destacan las destinadas al golf, a los deportes acuáticos, al esquí. Las excepcionales condiciones climáticas y naturales de España hacen de ésta el destino ideal para la práctica del deporte y la realización de actividades en la naturaleza, un producto que cada vez genera mayor interés. El turismo de naturaleza y deportivo atrae hoy a un 10% del total de nuestros visitantes que, además, tienen un perfil de enorme fidelidad. Pero si es bien cierto que España gana en el terreno de juego, también lo hace organizando eventos. Y lo hace extremadamente bien, como se reconoce internacionalmente. Barcelona'92 representó un punto de inflexión en la organización de eventos deportivos. Un acontecimiento que, al mismo tiempo, cambió el futuro de la ciudad.

La capacidad para organizar pruebas de primer nivel constituye, cada vez más, un factor decisivo a la hora de definir la categoría deportiva de un país. La proliferación de grandes acontecimientos deportivos internacionales ha jalonado la trayectoria organizativa española en muchas ciudades y en numerosos deportes. España puede, pues, sentirse orgullosa por el incremento de nuestro reconocido prestigio en el ámbito de la organización de competiciones. Un valioso acicate para continuar, sin duda, en la dinámica de atraer a nuestra órbita los eventos deportivos de mayor repercusión.

En 2011, España organizó 14 Campeonatos del Mundo, 23 Campeonatos de Europa, 11 Pruebas de Campeonatos del Mundo y 9 Pruebas de Copa del Mundo. Entre ellos cabe destacar los Campeonatos del Mundo de Campo a Través (Punta Umbría), de Snowboard (La Molina), la Final de la Copa Davis España-Argentina (Sevilla) y de Windsurf- Raceboard (Vandellós). Además, los Campeonatos de Europa de Saltos de Obstáculos (Madrid), de Slalom (La Seo de Urgel), de Rugby Femenino (La Coruña) y de Triatlón (Pontevedra); las Pruebas del Campeonato del Mundo de Fórmula-1 (Montmeló y Valencia) y las Pruebas del Campeonato del Mundo GP de Velocidad (Jerez de la Frontera, Montmeló, Alcañiz y Cheste).

En 2012, cabe reseñar la organización en España de los Campeonatos del Mundo de Atletismo Junior (Barcelona), Sky Games de Montañismo (Ribagorza), de Triatlón de Larga Distancia (Vitoria), de la Clase 470 de Vela (Barcelona), de la Clase RS:X de Vela (Puerto de Santa María) y de la Clase Europe de Vela (La Escala); los Campeonatos de Europa de Karate (Santa Cruz de Tenerife) y de Rugby Sub.18 Masculino (Madrid); y además la Copa del Mundo de Trinquete (Pamplona) y las Pruebas de la Copa del Mundo de Slalom (La Seo de Urgell), de Triatlón (Madrid y Bañolas) y la 3ª Barcelona World Race de Vela.

En 2013, España ha acogido, entre otros, los Campeonatos del Mundo de Balonmano y de Natación. En 2014, será el turno de los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Carretera (Ponferrada), los Campeonatos del Mundo de Clases Olímpicas de Vela (Santander), el Campeonato del Mundo de Baloncesto (Mundobasket) y el Mundial de Tiro Olímpico.

La historia se repetirá sin duda con Madrid 2020, una candidatura que, a pesar de la crisis –o precisamente por ella–, constituye un reto colectivo, un ilusionante proyecto de país, que puede ayudar de forma significativa a generar empleo y a dar un impulso definitivo a nuestra recuperación económica. España ha demostrado solvencia, estabilidad y seguridad, cualidades que, sin ninguna duda, han pesado mucho en la elección de Madrid por los miembros del COI frente al resto de sus competidores. El deporte vertebra, une voluntades y se revela como la seña de identidad de una nación joven que cuenta con profesionales aptos para aportar y exportar talento. Madrid 2020 es mucho más que una competición al máximo nivel o un gran evento deportivo. Es una inmejorable oportunidad para dar un impulso a nuestra economía y sociedad, para devolver la ilusión a todos los rincones de España y para difundir y promocionar los grandes valores del deporte y de la Marca España por todo el mundo.

*Carlos Espinosa de los Monteros

Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España