El águila culebrera cambia su dieta durante la migración

Las águilas culebreras jóvenes se han visto obligadas a cambiar de dieta durante su migración, lo que evidencia por primera vez la presencia de invertebrados en la dieta de esta especie, según un estudio efectuado por la Fundación Migres.

Según un comunicado de esta fundación, el águila culebrera (circaetus gallicus) es una especie con una dieta especializada en reptiles pero el análisis detallado de su alimentación durante el período de migración reveló, por primera vez, evidencias de la presencia de invertebrados en la dieta de los ejemplares juveniles de esta especie.

Estos ejemplares son fundamentalmente escolopendras (similares a los ciempiés) y, en menor medida, mantis religiosas, ya que hasta ahora no se disponía de información relativa al consumo de insectos y otros invertebrados en rapaces de gran tamaño, como el águila culebrera.

Así lo pone de manifiesto un estudio -el primero publicado internacionalmente sobre la alimentación de las aves rapaces durante sus migraciones- realizado por Miguel Ferrer, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y presidente de la Fundación Migres, y por Beatriz Yañez y Antonio Román Muñoz, investigadores de la Fundación.

El trabajo ha sido publicado por la revista científica "Journal of Raptor Research"y forma parte de un proyecto financiado por la Asociación Eólica de Tarifa.

Las razones de este drástico cambio en la dieta de los ejemplares jóvenes de águila culebrera puede deberse a la gran concentración de rapaces durante la migración en la zona de estudio, el Estrecho de Gibraltar.

Asimismo se asocia con la consecuente competencia por su presa principal, los reptiles.

El ave culebrera es una rapaz diurna, migrante, de tamaño medio (62-67 centímetros de longitud y 166-188 centímetros de envergadura) que puede llegar a superar los 2 kilos de peso.

El águila culebrera llega a los territorios de cría en Europa a mediados de febrero, procedentes de las zonas de invernada en África subsahariana.

La migración de otoño, una vez finalizada la época de cría, se concentra en el mes de septiembre.