Mallos de Riglos | Descubre las impresionantes paredes verticales de hasta 300 metros

La pequeña localidad de Riglos se encuentra en la provincia de Huesca y destaca por las peculiares formaciones rocosas donde habita el pueblo

La pequeña localidad de Riglos se encuentra en la provincia de Huesca y destaca por las peculiares formaciones rocosas donde habita el pueblo
La pequeña localidad de Riglos se encuentra en la provincia de Huesca y destaca por las peculiares formaciones rocosas donde habita el puebloLa Razón

La pequeña localidad de Riglos es un lugar conocido, sobre todo entre la comunidad de escaladores que acuden a la zona para disfrutar de algunas de sus paredes verticales de hasta casi 300 metros. Se ha convertido en una de las escuelas de escalada más conocidas de Europa y se han abierto más de 170 vías en todos los mallos.

Las aves son inquilinos habituales en esta zona, destacando varias especies como el buitre leonado, el treparriscos, la chova piquirroja entre otras, siendo una de las más abundantes el avión roquero, que vuela cerca de las rocas atrapando insectos al vuelo.

Panorámica del Mallo Pisón y el Mallo Firé. Al fondo el río Gállego FOTO: La Razón

Dentro de este increíble paraje tenemos distintas posibilidades para realizar senderismo. Si queremos disfrutar de los Mallos de Riglos, la ruta más popular y accesible es la conocida como el “Camino del Cielo”, un recorrido circular de escasa dificultad que discurre por un sendero bien señalizado por marcas azules y en muy buen estado.

Que la ruta no sea muy larga y no presente gran desnivel, no quiere decir que debamos relajarnos. Las subidas son fuertes y es recomendable ir bien calzados puesto que el camino es pedregoso, y llevar agua, puesto que no hay ninguna fuente.

Estacionamos el vehículo en la pequeña localidad de Riglos, que tiene dos aparcamientos para recibir a los visitantes en la entrada del pueblo.

Caminaremos por las estrechas calles de Riglos y nos situaremos a los pies del macizo, donde la Iglesia de Nuestra Señora del Mallo. Desde allí, seguiremos la señalización que nos guiará por el “Camino del Cielo”. Ya desde el principio la ruta sorprende porque nos encontramos con el popular  Mallo de Pisón 934 metros y  un poco más a la izquierda el también conocido Mallo de Firé 953 metros. Por cierto, si alzamos la vista encontraremos a varios escaladores disfrutando de unas paredes sin iguales.

La pequeña localidad de Riglos se encuentra en la provincia de Huesca y destaca por las peculiares formaciones rocosas donde habita el pueblo FOTO: La Razón

El camino pronto comenzará a ascender dejando el Mallo de Pisón a nuestra derecha y el Mallo de Firé a nuestra izquierda. A medida que vamos cogiendo altura podemos disfrutar de una nueva perspectiva de estas formaciones rocosas, con paredes completamente verticales. No sorprende que estas paredes sean un paraíso para los amantes de la escalada.

El ascenso tiene una gran recompensa, el mirador natural de Bentuso, también conocido como Espinabla, que nos permitirá admirar la grandeza de los mallos. A lo lejos disfrutaremos del río Gállego, en el que varias empresas de turismo activo ofrecen actividades de rafting en sus bravas aguas.

Mallos de Riglos. La ruta circular "Camino del cielo" rodea los mallos. En la foto la impresionante pared del Mallo de Pisón FOTO: La Razón

Desde el mirador la ruta comienza el fuerte descenso, en zig zag para regresar a Riglos. Una vez hayamos superado la bajada, y nos situemos en la balsa de riego del pueblo, enlazaremos con un camino más ancho y de fácil caminar. Detrás nuestro también dejaremos unas vistas espectaculares de otras formaciones curiosas de la zona.

Para aquellos que quieran animarse y realizar una ruta más completa pueden alargarla. Una vez pasado el mirador de Bentuso e iniciado el descenso encontraremos un desvío, que nos dará la opción de continuar un rato más en altura. En este punto abandonaremos el “Camino del Cielo” para enlazar con el “Camino del Solano”, señalizado con marcas amarillas. Continuaremos este camino hasta llegar al Collado de Santo Román, desde donde nos desviaremos a la derecha para enlazar con el GR 1 - Sendero Histórico que nos devolverá a Riglos.

Si optamos por esta ruta, la vuelta es muy interesante porque regala unas panorámicas muy interesantes. Además, pasaremos por debajo del mirador de los buitres, un lugar muy especial sobre todo para disfrutar de una puesta de sol.

Panorámica del Camino del Cielo, desde la cara sur de la ruta y volviendo a la pequeña localidad de Riglos FOTO: La Razón

Y si nos hemos quedado con más ganas de disfrutar de estas formaciones rocosas tan pintorescas puedes acercarte en coche a Agüero, otro lugar donde podremos disfrutar de sus mallos. En la misma localidad existe la posibilidad de tomar un sendero que da la vuelta a sus mallos. Es un paseo que no llega a los 3 kilómetros y que no representa dificultad alguna.