miércoles, 26 abril 2017
10:56
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1
Andalucía

Directivos de hospitales ven en las fusiones «un experimento»

  • El 20 Congreso Nacional sobre gestión sanitaria, celebrado en Sevilla, marca como objetivos «reorientar la asistencia» y «mantener lo consolidado» tras años de recortes

La presidenta de la Junta (c) inauguró el pasado miércoles la cita de dirigentes de la sanidad
La presidenta de la Junta (c) inauguró el pasado miércoles la cita de dirigentes de la sanidad

«Un experimento» que salió mal. Eso han sido para los dirigentes de los centros médicos las fusiones hospitalarias que la Junta inició en Andalucía en el año 2012, concretamente en Sevilla y Cádiz, y que pretendía extender al resto de capitales –suponía eliminar cargos directivos designando una gerencia única y suprimir unidades especializadas con duplicidad, restringiéndolas a uno u otro centro–. «Fue una experiencia que se ha reconducido para volver atrás, como han reconocido los responsables directivos del SAS y de la Consejería de Salud. Era un experimento. No buscábamos la fusión, buscábamos la convergencia, unir a los profesionales de los diferentes servicios para tener una mayor eficiencia y mejores resultados», asegura a LA RAZÓN Rafael Pereiro, portavoz del 20 Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria, celebrado el pasado fin de semana en Sevilla.

Pereiro fue precisamente gerente de los hospitales Puerta del Mar de Cádiz, Puerto Real y San Fernando hasta febrero pasado. Empezó gestionando dos centros en 2012 y en 2014 se unió el tercero. «Hay que dedicarle mucho tiempo. Los directivos tienen que andar por los centros y oír a los profesionales. ¿Qué ocurre? Si tienes uno a tu cargo, está bien, si son dos andas más, y si son tres, pues ya tienes que andar mucho más», relata sobre su experiencia.

«Se ha escuchado a la gente, a los profesionales, a los pacientes y a la población, y se ha reconducido la situación», defiende. Pero lo cierto es que la Junta rectificó cuando estaba contra las cuerdas. Sevilla, Granada, Málaga y Huelva habían protagonizado manifestaciones multitudinarias contra la unión de los grandes hospitales. Granada fue la que encendió la mecha de las reivindicaciones para reclamar dos centros completos y la más beligerante. Tres protestas en tres meses se tradujeron en la marcha atrás de la Consejería de Salud, incluyendo las dimisiones del viceconsejero y del gerente del SAS.

El inicio de las fusiones coincidió con las restricciones presupuestarias impuestas por los gobiernos central y andaluz. Se reducían así puestos directivos y, en consecuencia, el gasto. Los recortes se cebaron también con los trabajadores. A la prohibición del Ejecutivo de cubrir las jubilaciones, se unió la disminución de la jornada laboral para contratos temporales. La Junta comenzó a contratar profesionales como máximo al 70% de su jornada y con una duración a veces de días. Pereiro defiende las decisiones adoptadas. «Hubo que replantearse los profesionales que se tenían trabajando. La situación no te permitía hacer otra cosa, se hicieron las contrataciones que se podía. Perdimos parte de la plantilla y no se han cubierto jubilaciones, pero eso ya es historia, ahora mismo tenemos que mantener lo consolidado», asegura. «La asistencia sanitaria es una pasión de profesionales, la gente ha estado ahí y ha aguantado».

Sobre el «parón» que han supuesto esos años en cuanto a avances médicos y asistencia, señala que «estamos viendo hacia dónde vamos, debemos mejorar con lo que tenemos y es muy difícil. Hemos parado un poco en los últimos seis o siete años. Todos los expertos coinciden en que está habiendo una reorientación de los sistemas sanitarios».

Bajo el lema «¿Cómo continuamos progresando?», el congreso celebrado entre los días 29 y 31 cumplió cuarenta años. Pereiro, que dirigió la primera jornada, avanza las conclusiones, en las que coinciden los gestores de la sanidad pública y privada: «Hay que replantearse las estructuras actuales y la forma de trabajar, abrir los hospitales, hacer hospitales de día quirúrgicos y atender a la cronicidad que nos impone el envejecimiento de la población». En su opinión, será fundamental también el desarrollo de la Ley de Garantías y Sostenibilidad «para garantizar un buen sistema de salud».

Rafael Pereiro tiene un extenso currículum como gestor sanitario durante treinta años. En febrero, dimitió tras la denuncia por un fraude con recetas de prótesis falsificadas en Cádiz. Al respecto, asegura que «hay un control rigurosísimo de todo lo que se hace en los hospitales. Lógicamente de vez en cuando puede haber alguna distorsión de algún tipo, pero generalmente con los millones de consultas realizadas a diario está todo perfectamente regulado». «Los procesos judiciales darán resultado», concluye sobre la investigación abierta en un juzgado de Puerto Real por facturación irregular.

SIGUENOS EN LA RAZÓN
  • 1