Medio ambiente

La eficacia del Infoca puede aumentar el riesgo de grandes incendios

Paradoja: el objetivo cumplido de reducir muchos fuegos a conatos incrementa la masa de combustible en el medio natural

Una agente del Infoca inspecciona el terreno quemado por el incendio forestal que se ha iniciado este jueves en Aznalcóllar (Sevilla). EFE/Fermín Cabanillas
Una agente del Infoca inspecciona el terreno quemado por el incendio forestal que se ha iniciado este jueves en Aznalcóllar (Sevilla). EFE/Fermín CabanillasFermín CabanillasAgencia EFE

La gran eficacia lograda con el dispositivo de extinción de incendios Infoca aumenta el porcentaje de conatos –incidentes que no superan una hectárea de superficie–, lo que puede incrementar la probabilidad de grandes incendios. Esta es una curiosa conclusión recogida en la Adecuación del «Plan Forestal Andaluz. Horizonte 2030», que se encuentra hasta el próximo 19 de agosto en exposición pública, como previa a su aprobación. La causa de esta paradoja es la existencia de masas cada vez más continuas y homogéneas de combustible forestal disponible en el medio natural andaluz.

Este documento, que constituye el principal elemento de ordenación del sector forestal en Andalucía, afirma que será necesario adaptar los planes de prevención y extinción a los nuevos escenarios de cambio climático, «incrementando los presupuestos en prevención hasta retomar cifras cercanas al 40% del total del presupuesto de incendios, desarrollando medidas que favorezcan el aumento de la resistencia y resiliencia de los sistemas».

De hecho, se llega a asegurar que en el futuro «no es previsible que una mayor inversión en medios de extinción permita obtener mejores resultados si no va acompañada de mejoras en distintos mecanismos de prevención y de una mayor gestión del territorio». En este sentido, se aboga por realizar «planes específicos de prevención de incendios basados en la propia ecología del fuego y en la selvicultura inteligente y apoyados en el estudio de las zonas de alto riesgo». La alianza con la ganadería extensiva y el fomento de la gestión del terreno forestal deberán tienen que ser «herramientas necesarias para encarar estos retos».

Los modelos predictivos del cambio climático para el Mediterráneo indican: primero, «un aumento para los próximos años de la temperatura anual (al menos 1,5ºC)» –tanto de día como de noche–; segundo, «más periodos de sequía en intensidad y frecuencia; tercero, «mantenimiento de las precipitaciones, aunque más concentrada y asociada a fenómenos tormentosos»; cuarto, «aumento de las noches tropicales; quinto, «es de esperar que la velocidad del viento aumente»; y sexto, «disminución de la humedad en el suelo y una mayor frecuencia de rachas cálidas». Todo esto dará lugar a incendios «más frecuentes, extensos e intensos y aumentará la duración de la temporada» de alto riesgo.

Los grandes incendios forestales son aquellos que afectan a más de 500 ha–de ellos ya habido este mismo verano dos en la provincia de Málaga: 2.000 has, el de Mijas; y el de Pujerra, en Sierra Bermeja, alcanzó las 4.860 has– serán más frecuentes y se producirán en zonas que hasta la fecha no han sido muy afectadas por graves siniestros.

El paulatino abandono de las zonas rurales y forestales por falta de empleo y servicios básicos, junto con el envejecimiento de la población, han dado lugar al abandono de cultivos, en muchos casos marginales, y la reducción de la gestión forestal y de algunos aprovechamientos forestales como los de leñas y otros, lo que repercute en la acumulación de una mayor cantidad de combustible en muchas masas forestales.

«El objetivo de que los incendios forestales afecten a la mínima superficie posible puede aumentar localmente el riesgo futuro de grandes incendios debido a la acumulación de combustible vegetal», reitera del texto del nuevo Plan Forestal. Las quemas prescritas, pastoreo extensivo (razas autóctonas), un nuevo impulso a la prevención social, Planes de Autoprotección y los Planes Locales de Emergencias por incendios Forestales son algunas de las soluciones que plantea el documento. Además, se invita a realizar un análisis del dispositivo Infoca, «muy eficaz desde su creación» pero que requiere una «actualización y adaptación a las circunstancias actuales de cambio climático, junto a los cambios socioeconómicos y tecnológicos».

CLAVES

El 74% de los incendios tiene origen antrópico :el 38,5% son intencionados –como los últimos de Mijas y Aznalcóllar– y el 35,5%, por negligencias.

►La Junta desarrollará Planes de Defensa en zonas de Alto Riesgo e identificará zonas estratégicas de gestión.

►Se revisará el Plan de Emergencias por Incendios Forestales, centrado en la gestión del paisaje para generar estructuras más resistentes y resilientes.

►Andalucía soporta incendios de 6ª generación que provocan situaciones meteorológicas propias por el cambio climático y grandes acumulaciones de combustible, causadas por el cambio de uso del terreno.