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Pablo Zumaquero: «No tienen nada beneficioso, salvo que están ricos»

Los refrescos sin azúcar al ser tan dulces alteren la percepción del sabor y la gente acabe tomando menos fruta

-¿Es verdad que los refrescos sin azúcar engordan igual que los otros?

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-No, los refrescos sin azúcar, por ley, no llevan azúcar (4kcal/gramo) sino edulcorantes acalóricos en la mayoría de sus versiones. Estos por definición no aportan calorías, por lo que no «engordarían» igual. Otra cosa es que al ser tan dulces alteren la percepción del sabor y la gente acabe tomando menos fruta, por ejemplo, porque le parezca menos dulce. O que escalonar el dulce y el salado, posiblemente, haga que comas más comida.

-En cualquier caso, son productos que nutricionalmente no aportan absolutamente nada, ¿no?

-Eso es. Tan sólo son agua carbonatada, aromas y edulcorantes que, a pesar de que no se ha demostrado que sean dañinos, tampoco hemos visto que sean saludables per sé.

-Pero ¿sirven al menos para engañar al estómago? ¿Es decir, si te tomas uno, con menos calorías, no te sacia más que un vaso de agua?

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-No. Los líquidos sacian poco, ya que pasan por el estómago muy rápidamente. Quizás el gas tenga algo más de efecto, pero es temporal y muy corto, no es significativo. Siempre es mejor tomar agua, la gente bebe poco agua en comparación con otros líquidos y bebidas.

-Y en cuanto a bondades, ¿nos aportan algo bueno desde el punto de vista de la salud?

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-No tienen nada beneficioso más allá de que están ricos. Por lo tanto, a una persona que no los consume, jamás le recomendaría que empezara a tomarlos, y a la que los consume le animaría a reducirlos.