Ignacio Medrano: «Savana va a democratizar el conocimiento médico»

Estudió Neurología, pero combina su pasión por la Medicina con la necesidad de dar respuestas al problema de encontrar conocimiento científico y médico útil que sirva para actuar en la prevención, gracias la inteligencia artificial. En la actualidad, las consejerías de Sanidad del País Vasco y Madrid, y un hospital de Castilla y Léon, entre otros, confían en sacar partido de su proyecto de medicina 2.0.

Ignacio Medrano  / Neurólgo e impulsor de Savana
Ignacio Medrano / Neurólgo e impulsor de Savana

Estudió Neurología, pero combina su pasión por la Medicina con la necesidad de dar respuestas al problema de encontrar conocimiento científico y médico útil que sirva para actuar en la prevención, gracias la inteligencia artificial.

Neurólogo con grandes conocimientos de informática. ¿Cómo nace el binomio?

-La verdad es que surgió así sin pensarlo mucho, sin un plan premeditado, al final sin más. Decían en Silicon Valley que los proyectos tecnológicos que tienen éxito son con los que uno se obsesiona con el problemas, no con la solución. Para mí la tecnología no es lo importante, es una solución que me ayuda a buscar lo que me preocupa. El problema que teníamos es que la información médica crece muy rápidamente y al final cuando te pones a mirar te das cuenta de que las soluciones pasan por cubrir soluciones de «software», pero eso es solamente una respuesta a una pregunta inicial.

-Hoy más que nunca en la Medicina 2.0 todo pasa por preguntas adecuadas para respuestas acordes dentro del «big data» sanitario. ¿Qué aporta?

-Hasta ahora, de forma clásica, hemos practicado la medicina poblacional: uno funciona bien por lo que le va bien al grupo y no al individuo y se lo doy a todos, pero eso a veces sólo funciona en parte. Lo que permite el «big data» es tener conocimiento y una capacidad de computar que permite observar correlaciones donde la mente humana no es capaz de llegar. Es capaz de ver qué tiene cada persona de peculiar en su cuerpo que hace que vaya a responder a un tipo de tratamiento concreto. O incluso,permite el análsis predictivo, porque tengo tantos datos del pasado, que me faculta para ver el futuro. En la práctica puedo anticipar cómo y cuándo vas a desarrollar una patología y curarla antes de que sea tarde y hacerlo con el fármaco que te viene bien a ti. Esa promesa, que suena muy fantasiosa, ya podemos ver que es real y posible, gracias al desarrollo tecnológico que tenemos será posible en unos años dentro de la Medicina individualizada.

-Esto, ¿hasta qué punto cambia el paradigma de la Medicina actual?

-Hace tiempo que se ve que los centros y los hospitales que apuestan por bases tecnológicas potentes para gestionar bien la información obtienen mejores resultados a largo plazo. El «big data» te permite adelantarte y eso ahorra costes, tanto humanos como económicos y además «pegas los tiros» donde los tienes que «dar». Y una cosa que tiene buena, frente a otras tecnologías, como la biotecnología, es que ésta da retornos relativamente rápidos, ya que al poco de implementarlo ya estás obteniendo resultados.

-Todo tiene que ver con Savana. ¿En qué consiste?

-Busca democratizar el conocimiento médico, como ya ha ocurrido en otros sectores (por ejemplo con la música con Spotify...), ya que la digitalización de un sector permite la progresiva desmaterialización y desmonetización. Veíamos como la información médica estaba creciendo exponencialmente, hoy necesitarías 21 horas al día para leer todo lo que se publica, y cómo un software inteligente podía repartir bien la ciencia que existe. Que todo el mundo tenga acceso a lo mismo, aunque esté en un pequeño pueblo remoto.

-¿Dónde está el secreto de la fórmula?

-La fuerza de Savana reside en un algoritmo, un motor lingüístico médico muy potente. Empleamos una rama de la inteligencia artificial del procesamiento natural del lenguaje e ingeniería del conocimiento. Al final, somos capaces de leer textos escritos de manera muy humana que podemos convertir en números, lo que gusta a los ingenieros, en códigos que sean inequívocos. Si mapeas eso y desarrollas una base de datos, tienes asegurado todo el conocimiento y para hacer búsquedas.

-¿Cómo se consigue?

-Acumulasmo millones de historias clínicas, que van anonimizadas, incluso van un paso más allá, van agregadas, que como tal no son informes clínicos de pacientes sino conocimiento que surge de los mismos, y eso es lo que nosotros explotamos y lo ponemos a disposición de la comunidad médica y científica y de gestores sanitarios.