Biomecánica Vitruvio: innovación a nivel mundial en cirugía mínimamente invasiva

Un avance revolucionario en el tratamiento del Síndrome del Túnel del Tarso

Sergio Alonso, Francisco Marhuenda, Mª Luisa Carcedo y Alejandro Fernández Gibello
Sergio Alonso, Francisco Marhuenda, Mª Luisa Carcedo y Alejandro Fernández Gibello

El podólogo y fisioterapeuta cacereño Alejandro Fernández Gibello, junto a sus compañeros de la Clínica Vitruvio Instituto de Biomecánica y Salud, Gabriel Camuñas Nieves y Rubén Montes Salas, han sido los primeros en publicar, en la revista científica «Surgical and Radiologic Anatomy», la descripción de una novedosa técnica quirúrgica ecoguiada mínimamente invasiva para el tratamiento del Síndrome del Túnel del Tarso, el pasado 31 de octubre de 2018. Con tan sólo 26 años, Fernández Gibello ha sido el autor principal de este innovador y pionero estudio a nivel mundial, que ha contado con la colaboración de un equipo nacional e internacional de investigadores podólogos y médicos.

Ahora, recibe el premio A TU SALUD para consolidar un avance pionero. «Supone un reconocimiento a nivel mundial por el esfuerzo y la dedicación de sus profesionales a la investigación», explica este especialista. «Además, permite compartir los logros y avances con la comunidad científica internacional para que puedan beneficiarse todos los profesionales y pacientes».

El Síndrome del Túnel del Tarso es una patología que comprime un nervio a la altura del tobillo y produce dolor de talón, muchas veces irradiado a otras zonas del pie, sensación de quemazón, calambres, adormecimiento y otro tipo de síntomas. Según el responsable de la investigación, estas molestias se pueden producir tanto en reposo como en movimiento, de modo que quienes lo padecen ven limitados sus desplazamientos: muchas veces no pueden caminar distancias medias, incluso pequeñas, ni tampoco hacer deporte.

«Se trata del atrapamiento de un nervio y de sus diferentes ramas cuando pasan por la zona interior del tobillo. El exceso de presión llega a comprimir las estructuras y aparece un dolor en el talón que se confunde muchas veces con fascitis plantar: la persona siente que le arde la planta del pie, hormigueo y otras sensaciones», detalla Fernández Gibello.

Novedad quirúrgica mundial

Además de esto, y con la finalidad de especializarse aún más, centrará en este ámbito su doctorado de Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Madrid. «La cirugía que se viene aplicando tradicionalmente para liberar este nervio obliga a realizar una incisión con un bisturí en una zona especialmente delicada que varía entre los cuatro y los ocho centímetros, llegando, a veces, incluso a los 12, dejando, por tanto, una cicatriz bastante notable y su correspondiente fibrosis», explica el podólogo.

Lo más destacado es que, gracias a este estudio científico, se consigue realizar esta misma operación con éxito mediante un minúsculo corte de tan solo dos milímetros, todo ello gracias al uso de un ecógrafo de última generación. «Con esta nueva técnica es posible hacer una incisión muy pequeña e introducir el instrumental por ella de forma ecoguiada, es decir, orientándose con un ecógrafo», sostiene.

Así evitamos dañar ningún tipo de nervio, arteria o vena, llegamos a posicionarnos en la zona correcta y cortamos la estructura que está creando la compresión. Cuando acabamos sólo necesitamos poner puntos de aproximación a modo de tirita por la pequeña apertura milimétrica. Con eso sería suficiente».

Mediante esta cirugía mínimamente invasiva, el paciente se ahorra muchas complicaciones y dolores postquirúrgicos, ya que no tiene ninguna cicatriz ni lesiones en la piel, que es precisamente donde se encuentran la mayoría de las terminaciones nerviosas: «La cirugía abierta te obliga a cortar la piel, la grasa, el músculo y el ligamento, son muchas estructuras sanas que hay que dañar. Con esta nueva técnica se dejan intactas».

La recuperación también se acelera sobremanera ya que, en lugar de necesitar un periodo de inmovilización, muletas e incluso heparina, el paciente sale caminando del quirófano. Tan sólo necesita un zapato postquirúrgico. Una semana después, ya puede andar con normalidad. Al no abrir el tejido, se reducen también las posibilidades de infección.

Esta ventaja resulta especialmente importante para las personas que padecen un tipo de diabetes que cicatriza mal y que, por tanto, deben evitar exponerse a cirugías abiertas. «El Síndrome del Túnel del Tarso afecta frecuentemente a personas diabéticas, que tienden a sufrir neuropatías, es decir, lesiones de los nervios, sobre todo, en las zonas más alejadas del corazón, como los pies», concluye el especialista.

Pioneros por una técnica novedosa

Vitruvio es una clínica fundada en 2013 con un objetivo muy claro: el estudio de la biomecánica corporal y el tratamiento mínimamente invasivo y de las lesiones musculo-esqueléticas, con el fin de localizar y resolver las patologías que impiden la movilidad normal del paciente. Aunque abarca disciplinas como la Podología, la Fisioterapia o la Traumatología, sus profesionales están especializados en cirugía ecoguiada del pie y tobillo, así como en tratamientos regenerativos, destacando en esta especialidad ultramínimamente invasiva del Síndrome del Túnel del Tarso, donde son pioneros a nivel mundial.