El estrés falla penaltis

Una investigación concluye que «un futbolista con alto nivel de estrés tiene más probabilidades de fallar un penalti»

El jugador del Atlético de Madrid Juanfran, tras fallar el penalti en la final de la Liga de Campeones
El jugador del Atlético de Madrid Juanfran, tras fallar el penalti en la final de la Liga de Campeones

Una investigación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), corroborada con ensayos clínicos con equipos de élite, ha concluido que «un futbolista con alto nivel de estrés tiene más probabilidades de fallar un penalti», informa Efe.

El Grupo sobre Tecnologías aplicadas a la Educación Física (TECNODEF) de la UNIR ha desarrollado esta investigación, en la que se han constatado que la presión del público, la importancia de la competición o la necesidad de ganar un trofeo pueden aumentar el estrés de un deportista y llevarle a cometer errores; así como la gestión que hagan de sus emociones.

En una nota, el investigador del TECNODEF Manuel Jiménez ha indicado que, gracias a las últimas tecnologías de análisis de cortisol, conocida como la «hormona del estrés», y a través de la saliva se puede «conocer y predecir las posibilidades de errar un penalti que tiene un jugador de fútbol» y «un futbolista con alto nivel de estrés tiene más probabilidades de fallarlo».

«Estadios abarrotados de gente que anima o pita, competiciones en las que un mínimo detalle te puede alejar de la victoria, presencia de medios de comunicación que multiplicarán sus fallos o aciertos, entre otros, son muchos factores que afectan a los deportistas», ha añadido.

Para él, «el cuerpo del deportista, como el de cualquier persona, se prepara para una situación de peligro a través de la liberación de cortisol», pero «el problema viene cuando esos niveles se mantienen altos a lo largo del tiempo».

Ello indica que «el jugador va a alejarse de lo que le daña, el cuerpo le está diciendo: ¡huye del peligro, huye del depredador!», ha defendido Jiménez, para quien, por ejemplo, «este peligro puede ser la presión del entrenador, de los compañeros, del público, de los medios de comunicación».

Los investigadores han observado, sobre todo, los niveles de testosterona y de cortisol de los deportistas para saber si la carga de entrenamiento es la adecuada y si emocionalmente, el jugador está preparado.

«En equipos de fútbol profesional es factible predecir con una antelación suficiente las rachas negativas de resultados», según Jiménez, lo que «ayudaría al cuerpo técnico a reestructurar las cargas de entrenamiento, modificar la política de rotaciones y recuperar rápidamente las buenas sensaciones, minimizando el impacto sobre la tabla clasificatoria».

Este investigador, también miembro de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de UNIR, ha reconocido que queda mucho trabajo por hacer en este sentido, pero se está comenzando a comprender «el amplio rango de consecuencias que tiene el estrés psicofisiológico en los deportistas y todo indica que el impacto en la salud y en el rendimiento es muy elevado».

El grupo de investigación TECNODEF trabaja actualmente con equipos de élite, como el Rubin Kazan ruso, así como diversos equipos de fútbol españoles de Primera, Segunda y Tercera División.

Ha avanzado que, dentro de esta investigación, se analizará a las competidoras de hockey que participarán en las semifinales y finales de la Copa de la Reina, prevista del 16 al 19 de marzo; y, en un futuro, se extenderá a otros deportes con alta carga de estrés, como el automovilismo.

EFE