Un fármaco contra el párkinson para tratar un tipo de leucemia

Los investigadores buscan soluciones para los tipos menos comunes de esta enfermedad.

Los investigadores buscan soluciones para los tipos menos comunes de esta enfermedad.

Cada año, en España se diagnostican 300 nuevos casos de leucemia. Sin duda, es el cáncer frecuente entre los niños. La máxima incidencia de esta enfermedad se produce entre los dos y los cinco años. Ocho de cada diez sufren un tipo muy concreto: leucemia linfoblástica aguda (LLA) y en el 85 por ciento de los casos, los pequeños se curan. No obstante existe un 20% de enfermedades infantiles relacionadas con la sangre para las que aún no se ha hallado cura.

Para una de ellas, el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras arrancará en otoño los ensayos de un nuevo medicamento que originalmente se utiliza para combatir el párkinson. Se trata de la apomorfinaX y se cree que podría dar muy buenos resultados para tratar la Leucemia Mieloide Aguda (LMA) pediátrica. En este tipo de enfermedad, las células de la línea mieloide (mieloblastos) proliferan de forma anormal invadiendo progresivamente la médula ósea e interfieren en la producción de células normales de la sangre lo que origina insuficiencia medular e infiltra tejidos extramedulares.

Además de intentar demostrar la efectividad de este nuevo abordaje, otra de las líneas de investigación de la Fundación y que se realiza en colaboración con el Hospital Clínic que colabora estrechamente con la entidad a través del Campus Clínic-UB se centra en lo que se podría considerar como una enfermedad rara, ya que sólo se dan entre 6 y 8 casos al año de Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA) en nuestro país. Se diagnostica especialmente en lactantes y, casi siempre, tiene un diagnóstico fatal. «Es difícil de curar porque todavía hay muchas preguntas sin respuesta. Se desconoce el origen de la alteración porque su latencia es muy corta», explica Pablo Menéndez, director científico del Campus. Todo ello porque, a pesar de llevar 15 años trabajando en este campo, «todavía no hemos sido capaces de reproducir esta leucemia en el laboratorio. Los modelos animales o celulares generados no reproducen la enfermedad». De este modo, si no se consigue recrear un modelo de laboratorio, no se pueden conocer sus mecanismos celulares.

«En los casos de cáncer en niños no podemos obviar que algo ha ido muy mal durante el desarrollo embrionario fetal, es decir, durante la gestación. Yo no defino esta leucemia como un cáncer, sino como una enfermedad del desarrollo», añade Menéndez. Su equipo quiere descubrir en qué momento de la gestación las células proliferaron y se diferenciaron de forma diferente.