¿Es malo el chocolate?

Los experto coinciden: es bueno a nivel cardiovascular, pues contiene antioxidantes, reduce la presión sanguínea y disminuye el colesterol malo

El consumo en España supera los tres kilos al año | Archivo
El consumo en España supera los tres kilos al año | Archivo

Chocolate, sí. Chocolate, no. Este “pecado” culinario siempre levanta tantas dudas como placeres. ¿Engorda? ¿Produce acné? ¿Es bueno para el corazón? Sus bondades y perjuicios están tan en boca de todos que, a veces, es difícil discernir si sus efectos en la salud son buenos o malos. Sobre todo, cuando en España su consumo es de más de tres kilos al año. Su versión negra ha sido calificada como un súper alimento en los últimos años, después de que varios estudios hayan demostrado que comer 100 gramos aumenta la calidad de antioxidantes en la sangre. Sin embargo, el chocolate con leche no tiene el mismo efecto ya que los compuestos de la leche detienen su efecto positivo. Además, un estudio realizado por la Universidad Tecnológica de Swinburne, en Australia, demostró que quienes consumían chocolate frecuentemente presentaban mayores signos de felicidad y buen humor a diario. Y es que este producto, más aún el amargo, contiene grandes cantidades de polifenol y triptófano, que ayuda a que estemos más tranquilos.

“El chocolate es bueno a nivel cardiovascular: contiene antioxidantes, reduce la presión sanguínea y disminuye el colesterol malo (LDL)”, recoge la “Guía de los Bulos en Alimentación”, elaborada por Beatriz Robles, nutricionista, tecnóloga de alimentos; Pablo Ojeda, dietista; y Gemma del Caño, farmacéutica. Según los expertos del Instituto #SaludSinBulos, “entendemos por chocolate aquel que contiene más de un 75% de purezay en unos valores de ingesta de no más de una o dos onzas”. En uno de los estudios más recientes, publicado en la revista “European Heart Journal”, científicos alemanes concluyen que el consumo de cantidades bajas de chocolate produce niveles inferiores de presión arterial, lo cual se relaciona con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Pero la cosa no acaba ahí. Otro trabajo de la Universidad de California, reseñado también en la prestigiosa publicación “Journal of the American College of Cardiology”, asegura que el consumo diario de flavonoides duplica el número de células angiogénicas circulantes (CAC) en la sangre. Éstas reparan y mantienen los vasos sanguíneos, lo que sirve como barrera al desarrollo de las enfermedades cardiovasculares.

Así, en primer lugar, lo que habría que identificar es su composición. “El chocolate se obtiene de la mezcla de azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: la pasta y la manteca”, explica Mª Luisa López Díaz-Ufano, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). A partir de estas materias se elaboran distintos tipos, cuya composición va a depender de la proporción de estos elementos junto con otros productos tales como la leche, frutos secos, vainilla, canela, etc. “El contenido de cacao seco no será nunca inferior al 14% ni el de manteca de caco al 18%”. De hecho, el chocolate que consumimos habitualmente resulta muy energético, ya que debido a que el cacao es tan amargo, la industria lo endulza utilizando grandes cantidades de azúcar, aumentando sus calorías. Pero, como se ha demostrado que el chocolate tiene unas excelentes propiedades, lo que se recomienda es que se consuma chocolate con un 70% de cacao para así aprovechar sus beneficios. “Es altamente calórico y no saciente por no contener fibra”.

Otro punto importante es que los beneficios del cacao no resultan tan provechosos para el organismo si no se acompañan de unas pautas de alimentación equilibrada y actividad física habitual. Y, por supuesto, aquellas personas que tienen contraindicada la ingesta de chocolate por algún motivo han de seguir siempre la prescripción de su médico. “Debemos empezar por aclarar que no hay ningún alimento absolutamente bueno o absolutamente malo, y sus efectos sobre la salud dependerán de la cantidad, frecuencia y condiciones en que se coma, esto es un concepto al que cada vez le damos más importancia, al patrón global de alimentación que seguimos”, dice Alberto Goday, presidente de la Fundación Española para el Estudio y la Obesidad y jefe de Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar. Para Miló Muns, profesora de Nutrición y Salud de la Universidad Tecnocampus y nutricionista clínica de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar, añade que “el cacao es un súper alimento ya que puede llegar a tener los mismos nutrientes que algunos alimentos vegetales, se caracteriza por tener gran cantidad de minerales y antioxidantes y en su manteca natural contiene ácido oleico grasa monoinsaturada y omega 3 representando una tercera parte de las grasas del chocolate, características sumamente importantes a la hora de valorar la alta calidad del mismo”.

La Universidad de Colonia (Alemania) realizó un estudio donde los participantes debían consumir 100 gramos de chocolates al día por un cierto tiempo. Luego de cumplir con las pautas indicadas demostraron que el chocolate negro controla la presión sanguínea y mejora la circulación. El chocolate negro al estar hecho de ácidos grasos mejora el estado de ánimo, generando felicidad y estimulando la actividad neuronal en las regiones del cerebro como el placer y la recompensa. La prestigiosa Universidad de Harvard (Estados Unidos) también investigó sobre los efectos del chocolate negro, descubriendo que aquellos hombres que comían una dosis de entre 7 y 20 gramos de chocolate negro al día podrían vivir más tiempo. Los investigadores encontraron que los participantes que consumieron chocolate negro vivieron un año mas que aquellos que no lo hicieron. “Cabe destacar que, si queremos consumir un chocolate sin azúcar, debemos tener en cuenta que el contenido de edulcorante no sea de más de 0,5 gramos de azúcar por porción”, concluye Miló. “Importante saber que un buen chocolate no debe dejar el paladar con sensación grasosa ya que puede contener grasas trans nada saludables para la salud”.