Encarar la lucha contra el cambio climático es urgente

Más de 600 especialistas se han reunido en la conferencia «Change the change» para lanzar un mensaje común: la acción debe ser inminente

Febrero se ha convertido, según la Agencia Estatal de Meteorología, en el mes más seco en lo que llevamos de siglo; también ha batido 18 récords locales vinculados a temperaturas máximas. Pero es que además, según confirma la NASA, 2018 es el cuarto año más cálido desde 1880, lo cual constata la tendencia de calentamiento continuo de los últimos años. Este es el contexto en el que ha tenido lugar la conferencia sobre clima «Change the change» que ha reunido hasta 600 especialistas y científicos en San Sebastián y en el que se ha debatido sobre el papel de las regiones y los entornos urbanos (porque la apuesta tiene que ser global y local), la economía o el liderazgo de las mujeres. La cita arrancó con un termómetro que superaba los 20 grados y con la presencia no sólo de representantes políticos, sino con las máximas autoridades en el campo de la ciencia y la climatología. Nicholas Stern, economista y presidente del Instituto Grantham sobre Cambio Climático y Medio Ambiente de la London School of Economics habló sobre la necesidad de acelerar los cambios antes de que sea tarde. Sus palabras se alinean con las del último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) que ya alertaron a finales de 2018 de la necesidad de reducir emisiones y actuar antes de 2030 para evitar subidas por encima de los dos grados respecto a la era industrial. «Hay 200 años de evidencia científica», dijo para recordar que los próximos 20 años serán decisivos en materia de cambio climático. «La historia del crecimiento del siglo XXI tiene que ser fuerte, sostenible e inclusiva. El cambio climático supone un riesgo para la existencia de gran parte de la población y la cuestión importante no es qué podemos hacer ni cómo, sino por qué no lo estamos haciendo con la rapidez necesaria».

Como ya alertara el IPCC la diferencia entres las consecuencias de que la temperatura aumente entre los +1,5ºC y los 2ºC; es decir, que aumente sólo medio grado más supone que el número de habitantes que se expondrá a las consecuencias de olas de calor frecuentes pasa del 14% al 37% del global. No sólo el calor, también el agua supondrá un problema, especialmente en países al sur de Europa donde las reservas de agua dulce bajarán hasta el 50%.

La Ciencia es clara y no deja lugar ya para el negacionismo del que se considera el mayor reto del siglo; el que además traerá las mayores consecuencias en términos económicos. Durante la ponencia «La salud del planeta», se pusieron en común las últimas evidencias sobre la concentración de CO2 en la atmósfera y sus consecuencias en el clima, ya imparables, y como es indudable que «la Tierra en el pasado también ha vivido momentos de calentamiento, pero la diferencia fundamental es que ahora la causa es el hombre. En el antropoceno hemos sacado al planeta de la variabilidad geológica natural», afirmó Alejandro Cearreta, doctor en Geología y profesor de Micropaleontología de la Universidad del País Vasco. «Si cada especie de la Tierra pudiera gritar, hoy el planeta sería un verdadero estruendo. Cuanto más nos calentemos será peor. Muchos países se harán inhabitables y cientos de especies no podrán moverse para colonizar nuevos territorios con lo que desaparecerán. Ahora mismo sólo el 5% del calentamiento de la superficie terrestre se debe a la radiación solar», dijo José Manuel Moreno, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha, quien recordó que los estudios apuntan a que los fenómenos extremos como las sequías y las olas de calor han empeorado por el cambio climático en un 63%. Manola Brunet, presidente de la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial puntualizó que «también el mar se está calentando y será una bomba de relojería cuando expulse todo lo que ha almacenado. En todo el mundo, el número de noches y días frías ha disminuido y han aumentado los calurosos. Lo realmente preocupante de este cambio climático es la rapidez, pero hay esperanza estamos a tiempo de quedarnos a +1,5 ºC».