Anna Llenas: "Dibujar te ayuda a conocerte, pero no hay fórmulas mágicas ni instantáneas"

A través de cinco emociones básicas, la ilustradora y diseñadora gráfica Anna Llenas nos propone un libro creativo para aprender a expresar lo que sentimos. 'Diario de las emociones' recomienda ejercicios fáciles y divertidos para ordenar la mente y conocernos mediante el arte.

A través de cinco emociones básicas, la ilustradora y diseñadora gráfica Anna Llenas nos propone un libro creativo para aprender a expresar lo que sentimos. 'Diario de las emociones' recomienda ejercicios fáciles y divertidos para ordenar la mente y conocernos mediante el arte.

A través de cinco emociones básicas, la ilustradora y diseñadora gráfica Anna Llenas nos propone un libro creativo para aprender a expresar lo que sentimos. 'Diario de las emociones' recomienda ejercicios fáciles y divertidos para ordenar la mente y conocernos mediante el arte.

¿Qué emociones trabajas en el libro?

He elegido la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Las cuatro primeras son emociones básicas señaladas por el psicólogo Paul Ekman, y la quinta la he añadido porque creo que es importante para gestionar las otras cuatro. La calma es una emoción más estable, ligera y de menor intensidad que permite regular lo que sentimos.

¿Por qué nos cuesta identificar y reconocer emociones?

No nos han enseñado a hacerlo de pequeños, y por eso nos cuesta tanto definir lo que sentimos. Además, es difícil separar unas de otras porque normalmente se entremezclan y se manifiestan de diversas maneras: a través pensamientos, con actos concretos, junto a otros sentimientos...

Tu libro quiere poner en práctica la parte más física de las emociones.

Sí, el libro es sobretodo práctico y requiere entrenamiento. Es como ir al gimnasio: el primer día no harás músculo, pero con el tiempo ves los resultados. Las emociones son un poco lo mismo... Distinguir lo que sientes con claridad no se consigue el primer día.

¿Hasta qué punto podemos conocernos a través de lo que dibujamos?

Dibujar es un momento de intimidad que te ayuda a conocerte, pero no hay fórmulas mágicas ni instantáneas. Sacar el mundo interno fuera nos deja ver cosas con más claridad y ordenar lo que sentimos, lo que se conoce como función contenedora en psicología. El libro intenta hacer esta función a través del arte.

¿Por qué dejamos de dibujar cuando crecemos?

De pequeños no tenemos juicio interno ni externo, pero al crecer empezamos a tener complejos. Parece que sólo podemos dibujar si lo hacemos realmente bien o somos artistas. Pero con la palabra o la escritura no pasa eso: todo el mundo habla y se comunica, sin necesidad de ser escritor o locutor.

Algunos han puesto la etiqueta de "arteterapia"a tu libro. ¿Estás de acuerdo?

En cierta medida sí, porque el arte-terapeuta es el que ayuda a expresar los sentimientos a través de materiales artísticos. Mi libro es más bien la parte didáctica, creativa y lúdica de este tipo de terapia; se trata de una auto-arteterapia.

De los ejercicios que propones, ¿cuál es el que más te gusta?

Uno que se llama Ecce homo, porque permite reírse de uno mismo y creo que eso es una de las cosas más terapéuticas que hay. También recomiendo el ejercicio de dibujar una emoción en una parte del cuerpo. Es interesante ver cómo representamos el dolor o la alegría.