Comer pescado durante el embarazo mejora el desarrollo cerebral

Un nuevo estudio realizado sobre mujeres embarazadas anuncia que el consumo de pescado, entre los que también se incluye el atún, está vinculado a efectos protectores sobre el desarrollo cognitivo del feto.

La revista Time se hace eco de este estudio observacional, financiado por el gobierno de España, y publicado en el American Journal of Epidemiology, que observó a aproximadamente 2.000 mujeres embarazadas en toda España. Durante el embarazo, las mujeres informaron de su consumo de pescado a través de cuestionarios alimentarios que clasificaban el consumo por tipos de pescado. La mayoría de las mujeres comieron solo un poco de pescado durante el embarazo; el importe medio fue de tres porciones a la semana. Durante el parto, en la sangre del cordón umbilical de las mujeres se evaluaron los niveles de mercurio, un contaminante relacionado con efectos neurotóxicos, y DHA, un ácido graso omega-3. Después del nacimiento, los niños de las mujeres fueron puestos a prueba en las escalas para el desarrollo cognitivo y en una escala de medición de síntomas indicativos de trastorno del espectro autista.

El resultado fue que comer más porciones de pescado a la semana se asoció con aumentos en las puntuaciones cognitivas y una disminución de los síntomas de autismo en los niños. Comer 600 gramos de pescado en total por semana (alrededor de tres a cuatro porciones), fue vinculado a un aumento de 2,8 puntos en la puntuación IQ. Inesperadamente, el efecto protector fue particularmente fuerte en los pescados grasos grandes como el atún, que tienen algunos de los más altos niveles de los tipos de DHA y mercurio, entre todos los pescados que solemos consumir.

El análisis de sangre del cordón umbilical reveló mayores cantidades de mercurio y DHA para las personas que comían pescado graso más grande, pero los investigadores no vieron asociaciones negativas con el mercurio y el desarrollo neurológico del niño. “Parece que nuestro indicador de mercurio está diciendo más sobre el consumo de pescado, y el efecto positivo del consumo de pescado, que los efectos neurotóxicos del mercurio”, dice el coautor del estudio, Jordi Julvez, investigador del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL ) en Barcelona. Los beneficios disminuyeron cuando el consumo de pescado fue mayor de 600 gramos.

Pero, ¿cuánto pescado es seguro para las mujeres embarazadas? Mientras que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconoce un beneficio de entre una a cuatro porciones de pescado por semana, se recomienda limitar el pescado alto en mercurio. En Estados Unidos, los proyectos de recomendación del año pasado de la Food and Drug Administration (FDA) revisaron su postura sobre el consumo de pescado durante el embarazo. Así, si anteriormente se aconsejaba a las embarazadas no comer demasiado pescado, las nuevas directrices animan a las mujeres a comerlo, pero sólo 2 ó 3 raciones a la semana. Algo que contrasta con el estudio español, donde Julvez y sus co-autores confirman que “en general, los resultados sugieren que no hay asociaciones adversas al alto consumo de mariscos en el embarazo con el neurodesarrollo del bebé". Y además suscriben que el alto consumo de mariscos pueden incluso traer algunos beneficios cerebrales.