Combinación de broncodilatadores para paliar los efectos de la EPOC

Los neumólogos se muestran optimistas ante una nueva combinación de fármacos que reduce las crisis graves hasta en un 16% y hasta un 22% las hospitalizaciones

Los neumólogos se muestran optimistas ante una nueva combinación de fármacos que reduce las crisis graves hasta en un 16% y hasta un 22% las hospitalizaciones

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) permanece fuera de la conciencia social, «pasa desapercibida y la gente no es consciente de que existe ni de las consecuencias que conlleva», alerta José Miguel Rodríguez González-Moro, director de relaciones institucionales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). Sin embargo, pese a ese desconocimiento social, la comunidad médica no cesa en el empeño de buscar soluciones para el agravamiento de las crisis que padecen estos pacientes, que en los casos más graves les lleva a costarles la vida. En este sentido, se ha avanzado en el campo terapéutico en soluciones que ofrecen buenos resultados a los pacientes, ya demostrados en ensayos clínicos, y que se basan en la combinación de fármacos broncodilatadores: indicaterol y bromuro de glicopirronio (Ultibro y Breezhaler, como nombre comercial).

Hasta un 22% menos de hospitalizaciones en los grupos a los que se administraba la combinación, frente a los que combatían los síntomas con salmeterol/fluticasona. «En el caso de las crisis, las exacerbaciones, en los pacientes más graves se reducían hasta en un 16% y un 11% en las más leves», subraya Bernardino Alcázar Navarrete, neumólogo del Hospital de Alta Resolución de Loja, en Granada. Estos datos, publicados en «New England of Journal of Medicine», reflejan un cambio de paradigma en el barodaje de la EPOC, «ahora debería convertirse, a mi juicio, en el tratamiento base de los pacientes que tengan la enfermedad o que empiecen con ella. Se puede hablar de que les sirve para una obtener una buena calidad de vida. Pacientes que vienen sólo a sus revisiones y que explican que tienen casi una calidad de vida normal», apunta Alcázar Navarrete.

En este sentido, Bartolome Celli, director del Servicio de EPOC en el Hospital de Boston y profesor de la Universidad de Harvard, explica que «hay una necesidad importante de encontrar a los pacientes, ya que hay mucho infradiagnóstico, para poder aplicarles los nuevos tratamientos, que han demostrado mejorar su calidad de vida». Este es uno de los escollos de la EPOC: sólo uno de cada cuatro están diagnosticados, por culpa de unos síntomas que se asocian a su principal causa de desarrollo, el tabaco, toses «del fumador», flemas, ahogo... «Aquí juegan un papel fundamental las pruebas de cribado: la espirometría, sencilla y barata, se debería poder aplicar desde atención primaria para descartar o no la presencia de la patología», explica el portavoz de Separ.