Salud

“El azúcar refinado es muy adictivo”

Desde su perfil de Instagram ayudan a más de 200.000 seguidores a comer bien con recetas originales.

Desde su perfil de Instagram ayudan a más de 200.000 seguidores a comer bien con recetas originales.

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Parece que en 2019 no hay nada más importante que alimentarse bien y las redes sociales. Por eso, una cuenta de Instagram desde la que se enseña a elegir qué productos comprar y cómo prepararlos, de una manera tan científica como divertida, está revolucionando el concepto de alimentación. Con más de 200.000 seguidores, @futurlife21, que así se llama la cuenta, insiste en cambiar la manera de comer de los españoles más modernos. Si no saben ustedes quiénes son Elena y María, o lo que es una «futurlasaña» o una «colirroz», no están a la última.

–¿Qué es Futurlife?

–Elena Pérez: Es un sistema de divulgación científica donde se educa a la población para que aprendan a cuidar su salud a través de la alimentación de manera sencilla y con base científica.

–Y todo, gracias a Instagram, ¿no?

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–María Hernández Alcalá: Si Elena no me hubiera enseñado a transmitir el conocimiento como solo ella sabe hacerlo y las recetas que hacemos no fueran tan deliciosas gracias a ella, yo no habría podido difundirlas en las redes, pero es cierto que nuestra comunidad en redes es maravillosa y es una parte clave para Futurlife.

–E.P.: Yo tengo la suerte de tener a María, que es lo más, y me asesora. Al principio me agobiaba que todo el mundo viera lo despistada y «psicodélica» que puedo llegar a ser, por si restaba seriedad al sistema Futurlife y a las clases y ponencias que imparto en congresos y masteres universitarios; pero por lo que se ve no ha sido así: los «stories» de Instagram y los directos permiten que la gente te conozca y te sienta mas cercana. Y si eres natural, como nos pasa a nosotras, las personas se sienten identificadas y acaban siendo como de nuestra familia y formando parte de este movimiento que pretende mejorar la salud de tanta gente.

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–Tienen 220.000 seguidores, ¿como interactúan con ellos?

–M.H.A.: Intentamos responder a sus dudas en directos y dar el contenido que creemos que puede ayudarles a elegir en el supermercado, en sus casas... No siempre podemos responder a todos los mensajes –recibimos más de 300 cada día– pero a pesar de todo, ellos comparten sus platos llenos de colores donde enseñan al mundo lo mucho que disfrutan comiendo y preparando «futurrecetas» riquísimas.

–E.P.: A mí me gusta que me llamen Eleni y la sensación de sentirme «mamá gallina». Ver cómo tantas personas hacen recetas que llevo preparando en casa toda la vida y disfrutan con sus familias de cuidarse y de comer riquísimo platos como la «futurlasaña» o la «colirroz» es algo que de verdad me hace sentir increíblemente feliz.

–¿Comemos tan mal?

–E.P.: La población cree que come mejor de lo que come en realidad. Y solo se preocupa de aprender a contar calorías para perder peso y de atender a campañas de marketing destinadas a que compremos ciertos productos, no a favorecer nuestra salud. Nunca se había transmitido conocimiento para que las personas elijan correctamente según lo que dice la evidencia científica. Y eso es lo que pretendemos conseguir con Futurlife. Solo el conocimiento nos hace libres. La población debe saber qué impacto tiene lo que elige comer cada día en su salud, que no da igual comer una cosa que otra y que lo menos malo de comer mal es engordar.

–Últimamente hemos visto en las noticias que una mala dieta es peor que el tabaco, ¿por qué?

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–M.H.A.: Es importante que se transmita esto, porque como todo el mundo entiende lo malo que es el tabaco y considera necesario dejar de fumar, verá lo importante que es una buena alimentación y no solo para mantenerse delgado. Comemos de 3 a 5 veces al día los 365 días del año. Si no comemos nos morimos, y lo que comemos es clave para maximizar nuestra calidad de vida presente y futura.

–E.P.: Cada día hay mas evidencia científica del impacto de lo que comemos en la salud y el desarrollo de enfermedades no transmisibles. Es un hecho que la alimentación puede disminuir la probabilidad del desarrollo de muchos problemas de salud.

–¿Y se puede comer bien sin sacrificio?

–M.H.A.: Una de nuestras claves es hacer saber que disfrutamos de comer y que ofrecemos platos llenos de nutriente y sobre todo muy ricos. Comer bien no es comer lechuga y pechuga.

–E.P.: El mundo cree que solo existen dos bandos : uno en el que se está a dieta porque te sobra peso y debes pasar hambre, comer poco, hervido, aburrido e insulso, y otro en el que comes ultraprocesados y comida insana. Nosotras buscamos un estilo de vida que maximice la salud donde las personas disfruten de lo que comen a la vez que se cuidan por dentro y se encuentran fenomenal. Solo así se puede instaurar un habito para siempre.

–Ofrecen la posibilidad de hacer cursos y tienen libros publicados, pero ¿cuál es la base de lo que enseñan?

–M.H.A.: Aprender la bioquímica del organismo en relación con los alimentos y explicar cómo elegir y por qué, tanto en la compra como en la cocina.

–Uno de sus principales objetivos en esta carrera para alcanzar la salud a través de la alimentación es conseguir que abandonemos el azúcar. ¿Por qué?

–E.P.: Porque es muy adictivo. La OMS recomienda que los adultos tomen un máximo de 25 gramos de azúcar libre al día y los niños 17; teniendo en cuenta que los niños toman unos 100 gramos diarios es importante concienciar a la población. No es necesario consumir azúcar refinado y nos han hecho creer que sí.

–¿Son mejores los edulcorantes?

–E.P.: Ahora, para ponerle a todo «zero azúcar», «sin azúcar» o «light» y que la gente crea que es saludable se está añadiendo edulcorante, pero es un gran error: los edulcorantes se relacionan con más ganas de tomar alimentos dulces y con desequilibrios de la microbiota. Lo ideal es que lo más dulce que tomemos diariamente sea la fruta. Puntualmente puedes disfrutar de tu dulce favorito sin remordimientos, pero es alucinante la cantidad de edulcorantes y azúcar que toma la población. De ahí que nuestros paladares necesiten siempre tanta cantidad de dulzor. Cuando se reeduca el paladar estas ganas se reducen y se disfruta de un café sin azúcar o de un chocolate 85% cacao.