El papel de la radioterapia en la curación del tumor de mama

Dr. Enrique Puertas Calvo/ Oncología Radioterápica.Hospital Quirón Barcelona
Dr. Enrique Puertas Calvo/ Oncología Radioterápica.Hospital Quirón Barcelona

La radioterapia es un tratamiento en el que se emplean Rayos X de alta energía (radiación ionizante) para eliminar células tumorales. Gracias a las mamografías preventivas y a la concienciación de la sociedad con la enfermedad, la mayoría de los nuevos diagnósticos de cáncer de mama se realizan en estadios tempranos. Por ello, más mujeres podrán beneficiarse de cirugías conservadoras de la mama, también llamadas tumorrectomías, evitando técnicas más radicales como son la mastectomía y el vaciamiento ganglionar de la axila. Cuando administramos radioterapia después de una cirugía conservadora se disminuye un 30 por ciento el riesgo de recaída local de la enfermedad y se aumenta la probabilidad de curación. Por lo tanto, la radioterapia permite que un mayor número de mujeres puedan preservar su mama tras haber superado esta enfermedad.

En aquellas pacientes cuya enfermedad se diagnostica en estadíos más avanzados (tumores de mayor tamaño o que se han extendido a la axila) la radioterapia añadida tras la cirugía y la quimioterapia también han demostrado aumentar las posibilidades de curación.

El tratamiento de radioterapia se administra unas semanas después de la cirugía o la quimioterapia, en pequeñas sesiones diarias y tiene una duración de 3-6 semanas. Las pacientes deberán acudir al Hospital para recibir su tratamiento mediante un acelerador lineal, que es la máquina que emite la radiación dirigida a la zona de interés, como son la glándula mamaria operada y/o los ganglios axilares. Durante la realización del tratamiento, que es individualizado para cada paciente, se puede llevar una vida normal dado que los efectos secundarios son mínimos: cansancio leve, enrojecimiento de la piel irradiada...

Los aceleradores lineales modernos disponen de nuevas tecnologías como son la Radioterapia guiada por la imagen (IGRT) que permite administrar tratamientos con mayor precisión, y gracias a la Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT) podemos minimizar los efectos secundarios del tratamiento, ofreciendo una mejor protección de los órganos sanos que rodean la zona a irradiar, en particular del pulmón y del corazón cuando tratamos pacientes que han sido operadas de un cáncer de mama izquierdo.

Recientemente han aparecido nuevos esquemas de tratamiento, mediante los que se puede recibir de forma segura el tratamiento radioterápico en un menor número de sesiones (hipofraccionamiento), disminuyendo el número de días que las pacientes han de acudir al hospital.

La radioterapia moderna es por lo tanto un tratamiento seguro, eficaz y bien tolerado que añadido a la cirugía, la quimioterapia y las terapias hormonales, permitirá disminuir la tasa de recaída de enfermedad y que ha demostrado ser un pilar fundamental para la curación de esta enfermedad.