«Investigamos de qué forma el zika desencadena el síndrome Guillain Barre»

Dr. Rafael Arroyo/ Jefe de Servicio de Neurología de Hospital Universitario Quirónsalud Madrid
Dr. Rafael Arroyo/ Jefe de Servicio de Neurología de Hospital Universitario Quirónsalud Madrid

10 preguntas de Neurología al Dr. Rafael Arroyo, Jefe de Servicio de Neurología de Hospital Universitario Quirónsalud Madrid

1- ¿Qué le ha llevado a involucrarse en el proyecto de las misiones internacionales del Zika en Latinoamérica?

Fui llamado como asesor temporal de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La organización está realizando una serie de misiones en los países dónde el virus del Zika es realmente una amenaza. La primera misión fue en la que yo participé, en Colombia, en este caso en Bogotá, donde se está produciendo transmisiones del virus. También se van a hacer en El Salvador o República Dominicana, entre otras zonas, donde el virus también es una epidemia.

2-¿En qué consistían las misiones?

Se trataba de configurar un grupo con una serie de especialistas, un equipo multidisciplinar en el que hay expertos en epidemiología, miembros de la OPS, radiólogos, expertos en virología, neurología... Estas misiones asesoraban a las autoridades sanitarias de los diversos países sobre cómo evaluar y elaborar guías, sobre todo en el manejo de las posibles complicaciones biológicas que pudiera tener el virus.

3- Como neurólogo, ¿qué esperaba y cómo se ha tenido que formar para esta enfermedad?

Desde el punto de vista clínico, nos hemos tenido que informar sobre el virus, que se definió por primera vez en 1957 en el bosque de Zika, en Uganda. La primera gran epidemia fue en la Polinesia Francesa. Ahí es donde se observó cierta relación con el aumento de los casos y complicaciones neurológicas, englobadas en el síndrome de Guillain Barre. Esto ha visto la luz en un trabajo publicado el pasado 29 de febrero en «Lancet», en un artículo sobre la Polinesia, el virus Zika y las posibles complicaciones. Hoy es una «plaga» en gran parte de Latinoamérica. Entonces, el único problema que se observaba era la aparición de complicaciones neurológicas como el síndrome de Guillain Barre. Hoy se ha descrito otra manifestación, en 2015 en Brasil, sobre las mujeres embarazadas que padecían este virus y en cuyos hijos se ha visto un aumento de casos de microcefalia. Se ha observado que los pequeños nacían con problemas cefálicos y se considera que tienen una disminución de la capacidad neurológica.

4- La microcefalia en los neonatos ¿ha multiplicado la visibilidad de la infección en el mundo?

Esto es lo que ha movido todas las alarmas, sobre todo porque estamos ante un virus que es nuevo y que se ha convertido en una importante epidemia en el continente latinoamericano. Allí ahora es verano y esto es importante porque se puede determinar con sea un virus de tipo estacional. Claramente se le relaciona con la actividad alta del mosquito en los meses de calor. Sin embargo, una de las características del insecto es que por encima de cierta altura, los 2.200 metros, el mosquito no está; por ejemplo, en Colombia, en Bogotá, que está por encima esta altitud no hay, sin embargo cuando uno baja se encuentra con un aumento de los casos.

5- La infección es sintomática en todos los casos, ¿cierto?

No. Hay que decir que las personas se infectan con el virus Zika sin saberlo. Sólo un 20-25% tiene síntomas, es decir, que hay un 75% que permanecen afectados pero asintomáticos.

6-¿Qué se sabe de este un virus que ha viajado desde el continente africano hasta la Polinesia Francesa y que ahora está en el continente latinoamericano?

Cuando el virus llega la Polinesia Francesa es la primera vez que se desplaza fuera de los continentes de Asia y África y la llegada de Latinoamérica ha sido una sorpresa. Esto se debe a que en América se ha visto unos buenos reservorios y el hecho de que tenga una mayor actividad allí, ha provocado que se haya asentado.

7- Desde el punto de vista neurológico, ¿que es lo que están buscando?

Queremos saber realmente si hay una clara relación directa, y en qué porcentaje, de padecer virus Zika y desarrollar las complicaciones y el aumento de la incidencia esperada de síndrome Guillain Barre. Éste es el primer punto fundamental, ya que hay que hacer estudios sobre si la infección aumenta de forma clara esta patología; si esto es así, hay que ver si es el síndrome clásico o tiene características diferentes al que conocemos. También es importante encontrar el vínculo del virus, que pasa por vía materna al feto, y saber cómo se ha producido un aumento de los casos de microcefalia procedente de embarazadas infectadas. Esto tiene una importancia mayor desde un punto de vista sociosanitario porque habría que plantear una serie de políticas y protocolos que requieren un mayor control de la infección.

8- ¿Cuáles son las medidas en las gestantes?

En caso de infección, durante el embarazo hay que establecer una serie de protocolos de control y vigilancia sobre la mujer y el feto. Es igual cuando hacemos pruebas específicas frente a otras infecciones como toxoplasmosis. Requiere, además, de un mayor seguimiento de la infección y un riguroso control. La labor de los gobiernos afectados es estudiar bien este tipo de infecciones, y desde un punto de vista sanitario poner todos los recursos y los mecanismos de salud pública en marcha, de cara a tener los sistemas públicos y tecnológicos preparados por si se demuestra que exista esa mayor tendencia hacia enfermedades neurológicas.

9-¿Qué medidas preventivas se toman en la población sana?

Hay que evitar las zonas en caso de turismo, pero con la población autóctona es más complicado, ya que es un problema el controlar las gestaciones en mujeres que no saben si han sido o no infectadas, ¿cómo se prohibe un embarazo? Nos enfrentamos ante una epidemia con una fuerte repercusión demográfica.

10- ¿Cómo colaboran con las misiones un vez regresan a su puesto de trabajo en su país de origen?

Lo fundamental es crear protocolos de cómo se va realizar el manejo de Guillain Barre, crear medidas también para hacer el seguimiento de las mujeres embarazadas expuestas en territorios donde hay Zika o que han tenido infección previa. Claro que también hay proyectos para aislar el virus, por medio de lo que se conoce en biología molecular como PCR. El problema es que el microorganismo sólo dura cinco días sobre el terreno, con lo que nos enfrentamos a una ventana muy corta de tiempo y para saber si una persona se ha infectado o está sufriendo el virus, tenemos que actuar rápido. Se está haciendo un gran esfuerzo y creemos que vamos a poder obtener unas serologías más específicas posible.