Julio Zarco: “Generamos un proceso para motivar a los farmacéuticos a querer ser mejores”

“Este proceso será voluntario, motivador y gratificante” | Connie G. Santos
“Este proceso será voluntario, motivador y gratificante” | Connie G. Santos

Entrevista a Julio Zarco sobre la recertificación de las profesiones sanitarias

Julio Zarco

Responsable del Mapa Competencial de COFM

En qué consiste y qué es la recertificación de las profesiones sanitarias?

-Desde hace más de tres décadas, en varios países europeos y americanos se está trabajando para que las profesiones sanitarias (médicos, farmacéuticos, enfermeras, etc.) procedan de manera periódica, voluntaria y monitorizada por los colegios profesionales y las sociedades científicas a revalidar sus competencias profesionales. Esto significa que la propia profesión vertebra mecanismos y herramientas para comprobar qué nivel competencial posee cada individuo y qué trayectorias educativas tienen que implementar para mejorar sus perfiles de lo que conoce, de cómo ejerce su profesión y de cómo actualizar sus aptitudes y compromiso con ésta. Ése es un proceso constante que refuerza el compromiso social de las profesiones sanitarias con la sociedad en general. Desde aquellos años iniciales muchos países han regulado, reglamentado y legislado para que las profesiones sanitarias puedan establecer estos procesos que garanticen que los profesionales poseen los adecuados niveles para un desempeño profesional competente, excelente y transparente.

-Según esto ¿la recertificación es un examen periódico que tienen que realizar los profesionales sanitarios para seguir ejerciendo su profesión?

-En absoluto. Todos los profesionales seguirán realizando sus tareas de igual manera que hasta la fecha. La recertificación no es un examen. Este proceso es una serie de herramientas evaluativas, formativas, educacionales, etc. que los colegios profesionales junto a las sociedades científicas pondrán a disposición de sus profesionales, para que estos de manera confidencial y voluntaria conozcan cómo de actualizados tienen no sólo sus conocimientos, sino lo que aún es más importante para los desempeños, las habilidades, las destrezas y las actitudes. De esta forma, generamos un proceso para incentivar y motivar querer ser los mejores para los ciudadanos. Este proceso, como digo, será voluntario, no será punitivo y siempre será motivador y gratificante.

-¿En España hay alguna experiencia en este sentido?

-Los consejos de las profesiones sanitarias llevan muchos años trabajando en este sentido al igual que la Federación de Sociedades Científicas, Facme, con la idea de avanzar en la recertificación de las profesiones. Sociedades científicas como Semergen comenzaron en el año 2006 un proceso de desarrollo profesional continuo con posibilidad de recertificar las competencias de los médicos de familia. No obstante, hasta la fecha no se ha realizado ningún proceso de recertificación competencial de las profesiones sanitarias. Es por ello muy importante que las organizaciones comiencen con sus colegiados a sensibilizar, formar y «entrenarse» en procesos de este tipo para que, cuando la Unión Europea ordene a través de una directriz la idoneidad de implementar procesos de recertificación, nuestros profesionales, sus colegios y las sociedades científicas ya se encuentren perfectamente preparados para llevarlos a acabo.

-El Consejo de Farmacéuticos y la OMC llevan un tiempo trabajando en este sentido. Ahora el Colegio de Farmacéuticos Madrid anuncia que comenzará a realizar una recertificación voluntaria de sus profesionales. ¿Cuál es su valoración?, ¿son estas experiencias complementarias?

-Estas experiencias son bienvenidas y ayudarán sin lugar a dudas a los profesionales para que conozcan este proceso, para resolver dudas y, sobre todo, para desterrar incertidumbres y «miedos» infundados. Todas las experiencias que se realicen en este sentido, con rigor, espíritu colaborativo y de forma planificada y coordinada, deben de ser bien recibidas. Todo suma, nada resta. Esta experiencia con los farmacéuticos madrileños debería servir de modelo al resto de las profesiones. Todas las profesiones sanitarias tenemos un núcleo central común: mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Por esto precisamente y porque el conocimiento debe de compartirse para poder progresar y avanzar, todos sin excepción debemos generar espacios colaborativos compartidos.