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La identificación de biomarcadores, clave en la lucha contra el cáncer

La investigadora Raquel Melero, que disfruta de una beca Marie Sklodowska-Curie Individual Fellowship (MSCA-IF) en la Universidad CEU San Pablo, continúa su lucha contra el tumor cerebral maligno con el proyecto de investigación MaGMa (MetAbolomics Gliobla MArkers).

La investigadora Raquel Melero, que disfruta de una beca Marie Sklodowska-Curie Individual Fellowship (MSCA-IF) en la Universidad CEU San Pablo, continúa su lucha contra el tumor cerebral maligno con el proyecto de investigación MaGMa (MetAbolomics Gliobla MArkers).

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Tras la concesión de la prestigiosa beca Marie Sklodowska-Curie Individual Fellowship (MSCA-IF), que se otorga en el marco del Programa Europeo de Investigación e Innovación Horizonte 2020, la investigadora Raquel Melero ha colaborado desde hace algo más de un año en el desarrollo del proyecto de investigación MaGMa (MetAbolomics Gliobla MArkers), dirigido por la directora del Centro de Metabolómica y Bioanálisis de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo, Coral Barbas, en colaboración con el Dr. Ángel Ayuso de HM Hospitales.

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Este proyecto se sustenta en la necesidad de desarrollar nuevos métodos para el pronóstico y diagnóstico del tumor cerebral maligno. De esta forma, estos métodos podrían contribuir a la prevención de una mejor comprensión de la biología del glioblastoma multiforme (GBM), que es la forma más común, a la vez que devastadora, del tumor cerebral maligno. En este sentido, el objetivo de esta investigación es caracterizar, mediante el uso de la metabolómica, dos de los fenotipos más agresivos de este glioma para, de esta forma, identificar biomarcadores que puedan ayudar a diferenciar el tipo de tumor y la respuesta al tratamiento, con el fin de identificar posibles dianas terapéuticas cada vez más personalizadas y adaptadas a las particularidades de cada paciente.

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El GBM comprende varios subtipos fenotípicos, cada uno con mutaciones distintivas, alteraciones del número de copia y/o alteraciones epigenéticas. Esto genera diferentes características clínicas, así como una eficacia al tratamiento diferente. A este punto de la investigación, los investigadores inmersos en este proyecto sostienen la hipótesis de que estos subtipos de GBM encontrados en clínica producirán diferentes patrones en el perfil metabólico y, además, su tratamiento influirá en dicho perfil, indicándonos su evolución.

En este sentido, Raquel Melero y el resto de investigadores del proyecto MaGMa están estudiando los metabolitos presentes en las vesículas extracelulares (EV) liberadas por dichos subtipos. Las EV son pequeños sacos intracelulares formados naturalmente por la célula y liberados al medio extracelular. Estos consisten en una bicapa lipídica que encierra diferentes sustancias ya sean proteínas ADN, ARN o metabolitos. Las EV tienen la peculiaridad de que debido a su pequeño tamaño son capaces de traspasar la barrera hematoencefálica. Esto las convierte en un vehículo ideal para la búsqueda de biomarcadores tumorales en sangre periférica, tanto para una detección temprana, como para seguir la evolución del paciente tras el tratamiento.

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A este punto de la investigación, se están caracterizando los diferentes perfiles metabólicos de las vesículas liberadas por estos subtipos tumorales y, que además tengan una respuesta diferencial a los fármacos, ya que estos podrían utilizarse como biomarcadores. Asimismo, el rumbo que ha tomado este estudio abre una nueva línea de investigación futura sobre la biogénesis e implicación de los metabolitos presentes en las vesículas extracelulares y da paso a interrogantes como, ¿son estos metabolitos empaquetados selectivamente?, o ¿ejercen estos una función en las células circundantes?