Nuevas moléculas para sumar vida frente al mieloma múltiple

Los avances producidos en los últimos años en el tratamiento de los pacientes con mieloma múltiple se centran en añadir un anticuerpo monoclonal a la terapia estándar. De esta forma, se consigue aumentar la supervivencia en enfermos que han recaído

Los avances producidos en los últimos años en el tratamiento de los pacientes con mieloma múltiple se centran en añadir un anticuerpo monoclonal a la terapia estándar. De esta forma, se consigue aumentar la supervivencia en enfermos que han recaído

El mieloma múltiple es uno de los 140 tipos de cáncer de la sangre que comienza a aparecer en la médula ósea, porque se produce una proliferación excesiva y descontrolada de las células plasmáticas. Es el segundo tumor sanguíneo en términos de malignidad y Cada año se producen en España unos cuatro casos por cada 100.000 habitantes y, por ahora, es un tumor que no tiene cura. Uno de los problemas que tiene este tumor es que un porcentaje muy alto de los pacientes recae, aunque esté con tratamiento, bien porque crean resistencias a los fármacos que está tomando o porque éstos dejan de hacer su efecto. La mayor parte de los mieloma múltiples se diagnostica en personas mayores de 65 años, en su mayoría hombres.

Esto hace que las probabilidades de que puedan someterse a un trasplante de médula ósea son pocas, con lo que su supervivencia queda en manos de los tratamientos farmacológicos. En los últimos años se han conseguido grandes avances en este campo, que vienen de la mano de los anticuerpos monoclonales, tal y como ha comentado María Victoria Mateos, hematóloga del Hospital Universitario de Salamanca, que ha participado en el Congreso de la Asociación Europea de Hematología, que se ha celebrado en Copenhague.

Muy selectivo

De hecho, en la citada reunión se han presentado los datos de un estudio llevado a cabo con el anticuerpo monoclonal Darzalex (daratumumab comercializado por Janssen), que se dirige específicamente a los CD38, que es una molécula que se expresa en la capa superficial de las células del mieloma múltiple. Este tratamiento es muy selectivo, puesto que va unas células concretas que hacen que se active el sistema inmunitario del paciente para que este sea el encargado de destruir a las células tumorales.

Esto es lo que ha hecho que daratumumab se haya convertido en la estrella de este congreso. Según los datos de 600 enfermos con mieloma múltiple que han participado en un estudio clínico en fase III, que se ha denominado Pollux, añadir este anticuerpo monoclonal a una combinación de lenalidomida y dexametasona en pacientes con mieloma múltiple que ya han sido tratados previamente prolonga la supervivencia libre de progresión. Es más, «reduce en un 63 por ciento las probabilidades de que el tumor siga progresando o de muerte», ha resaltado la hematóloga, quien ha destacado un dato más; en el 41 por ciento de los paciente se ha obtenido una respuesta completa, «aunque esto no quiere decir que estén curados».

Como es un fármaco dirigido específicamente a unas células concretas, la toxicidad es menor, al igual que los efectos no deseados. Los que se detectaron fueron en la zona donde se inyectaba, que aparecieron reacciones en casi el 50 por ciento de los pacientes tratados. Esa irritación iba desapareciendo en los otros ciclos de tratamiento. Estos resultados refuerzan a los del estudio Castor, que también es un fase III y cuyos resultados además de en Copenhague se han presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO por sus siglas inglesas), que se ha celebrado recientemente en Chicago. En este se analizaba la eficacia de daratumumab en combinación con bortezomib y dexametasona. Así, se demostró también la eficacia de añadir el anticuerpo monoclonal en pacientes con recaída que han sido previamente tratados.

Libres de recaídas

Todos estos datos hacen pensar y así lo ha manifestado María Victoria Mateos que los anticuerpos monoclonales que ya han demostrado su eficacia en fases avanzadas puedan emplearse en un futuro en las primeras fases de la enfermedad, lo que puede hacer que se mantenga a los pacientes libres de recaídas durante más tiempo. Todo esto sugiere que se va a la cronificación de la enfermedad, aunque la especialista prefiere decir que «más que cronificar la enfermedad estamos intentando en luchar contra ella, ya que, por el momento, no se puede curar». Hay que recordar que esta enfermedad oncológica no da síntomas graves. Suele diagnosticarse porque aparecen algunos dolores en los huesos, hemorragias, aumento del calcio, infecciones o alteraciones de algunos parámetros sanguíneos. Una vez diagnosticada, casi el 29 por ciento de los pacientes fallece al año y la mitad de los pacientes no logra sobrevivir cinco años.

No se sabe aún cuando daratumumab podrá estar disponible para los pacientes, pero ya tiene la autorización de la Agencia Europea del Medicamento, que es la encargada de dar el visto bueno a los nuevos tratamientos. Por ahora, lo ha aprobado para administrarlo en monoterapia en mieloma múltiple para pacientes que ya han agotado otras vías de tratamiento ya autorizadas. Mientras tanto, las autoridades españolas también tienen que aprobarlo para que se pueda continuar con el proceso y pueda ser de utilidad en pacientes con mieloma múltiple que han recaído. Esta nueva aproximación terapéutica puede hacer que vivan más, aunque sea con la enfermedad.