Primer paso para frenar el avance del alzhéimer a base de alimentos

El compuesto PRJ212 muestra resultados positivos para evitar la pérdida de memoria

El Alzhéimer afecta a 1,5 millones de españoles
El Alzhéimer afecta a 1,5 millones de españoles

Un nuevo compuesto de origen animal, aislado a partir del cerebro porcino y desarrollado íntegramente por investigadores de la compañía biotecnológica Bioibérica, ha conseguido resultados positivos a la hora de evitar la pérdida de memoria en pacientes con Alzhéimer leve en ocho estudios preclínicos con animales. «Se ha desarrollado un compuesto a partir de un cerebro que servirá para otro cerebro», cuentan como curiosidad desde la compañía.

El compuesto, denominado PRJ212, ha mostrado sus beneficios para ralentizar la progresión de la enfermedad, gracias a un mecanismo neuroprotector que puede actuar en pacientes en fase primera de la enfermedad evitando el deterioro cognitivo. El objetivo final es la creación de un «medical food», un alimento que consumido de forma regular contribuya a evitar esta perdida de memoria en personas con enfermedad de Alzhéimer.

Los ocho estudios preclínicos en animales han confirmado la neuroprotección, al comprobar cómo este producto mantiene la arquitectura neuronal y, lo que es más importante, la funcionalidad. Algo fundamental porque cuando se traslada el resultado del diagnóstico de la enfermedad al paciente, «lo que más preocupa es la pérdida de la memoria», apunta Daniel Martínez, investigador y director de I+D de Salud Humana de Bioibérica. Una pérdida que conlleva un deterioro de la calidad de vida y de la capacidad para relacionarse con normalidad.

De esta forma, administrando este producto se consigue que las neuronas tengan una resistencia frente a la agresión de una proteína aminoide que provoca una atrofia en las conexiones neuronales. Así se preserva su función y se evita la pérdida de la memoria.

Tras depositar la patente, ahora el siguiente paso es probar este prometedor compuesto en humanos. «Tenemos previsto empezar tres ensayos clínicos en pacientes con alzhéimer el último trimestre de este año», explica Martínez. Ensayos que se desarrollarán tanto en un centro español, la Fundación ACE, como en internacionales. El ensayo tratará a pacientes que ya tienen la enfermedad, es decir, con un diagnóstico. Pero en un nivel leve, porque es donde la enfermedad tiene más recorrido y se puede evaluar un periodo más largo, pero no es un producto restringido sólo a un sector de la población. «En los pacientes en las primeras fases de la enfermedad tienen más capacidad de detectar respuestas», explica el investigador.

Avance prometedor

Los especialistas ven en la nutrición una vía prometedora para atacar el alzhéimer. «Creemos que el abordaje de la enfermedad desde la nutrición es una estrategia prometedora ya que numerosos estudios epidemiológicos sugieren que los pacientes con alzhéimer tienen unas necesidades nutricionales especiales», añade Martínez. No hay que olvidar que se calcula que esta enfermedad afecta a más de 44 millones de personas en todo el mundo, con cerca de 1,5 millones de afectados al año en España. Una prevalencia que se podría duplicar en 2030.