Naturaleza
Ibiza lucha contra la invasión de serpientes que amenaza su ecosistema
Las instituciones han puesto en marcha campañas de erradicación para que la especie no prolifere, sobre todo, por el peligro que supone para la lagartija pitiusa
La invasión de serpientes en Ibiza se ha convertido en un problema cada vez más preocupante para la isla. En los últimos años, la presencia de estos reptiles, sobre todo culebras de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y culebras de escalera (Zamenis scalaris), ha aumentado sin freno, poniendo en peligro la fauna local y alterando el equilibrio natural.
Todo comenzó con la llegada de olivos ornamentales importados de la península, que traían consigo pasajeros inesperados: serpientes ocultas entre sus raíces. Sin depredadores naturales en la isla, encontraron el entorno perfecto para reproducirse y expandirse rápidamente.
Amenaza para la lagartija pitiusa
Para la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis), un símbolo de Ibiza y Formentera, esto ha sido devastador. Esta especie endémica, que no estaba acostumbrada a este tipo de depredadores, está viendo cómo sus poblaciones disminuyen alarmantemente.
Las autoridades y las asociaciones medioambientales no se han quedado de brazos cruzados. Se han instalado trampas por toda la isla y se ha pedido la colaboración de los vecinos para detectar y capturar serpientes.
De hecho, en los últimos años se han atrapado miles de ejemplares, pero la batalla está lejos de terminar. La población de serpientes sigue creciendo y erradicarlas por completo parece una tarea titánica.
Campañas para la erradicación
Desde el Consell de Ibiza y el Govern balear se han reforzado los controles en la importación de árboles y se han destinado más recursos a las campañas de erradicación. Además, se insiste en la importancia de la concienciación ciudadana. Cada aviso, cada captura, cuenta en esta lucha por preservar el ecosistema de la isla.
A pesar de los esfuerzos, los expertos advierten que si no se toman medidas aún más contundentes, la situación podría volverse irreversible. Ibiza se enfrenta a un reto ecológico sin precedentes, y el tiempo juega en su contra.
La lucha contra la invasión de serpientes no es solo un asunto de conservación, sino una cuestión de identidad para la isla. Ya que las lagartijas pitiusas han sido siempre parte del paisaje ibicenco.
Ahora, la responsabilidad recae en todos: autoridades, expertos y ciudadanos. Solo con un esfuerzo conjunto se podrá evitar que estas serpientes cambien para siempre el ecosistema de la isla.