Cabeceros infantiles originales que puedes hacer tú mismo.

¡Y es que en vacaciones se pueden hacer mil cosas! Ir a la playa, a la montaña... y aprovechar para hacer cositas en casa. Un poco de bricolage. ¿Qué os parece?

Podéis cambiar de aspecto el cuarto del/los niño/s con un cabecero muy fácil de hacer.

Tenéis muchas opciones. La mayoría en tonos pastel, en madera, bastante minimalistas... que dan un toque decorativo vintage a las habitaciones infantiles que me encanta.

Pero si queréis hacer algo más sofisticado, podéis optar por cabeceros más elaborados. En madera, en vinilo, en plástico, en tela, en forja o hierro, con los churros de la piscina, en cuero... ¡para todos los gustos!

Mi opinión: depende de la habitación y el protagonismo que quieres dar al cabecero. Si tenéis la pared empapelada, optaría por un cabecero discreto. Si tenéis la pared blanca, uno con más “presencia”. Los demás elementos decorativos como los cojines deberían ir a juego con el cabecero y la pared. Mejor huir de mezclar demasiados colores o texturas porque aunque te pueda hacer gracia al principio termina cansando. Además, la recomendación suele ser optar por colores suaves, no estridentes. Al fin y al cabo es su sitio de descanso y no queremos que los niños estén revolucionados a la hora de ir a dormir, ¿verdad?