Los errores se pagan

El pasado 26 de Octubre, el ex Primer Ministro británico Tony Blair, se disculpó, en unas declaraciones, del error cometido en 2003 cuando tropas norteamericanas y británicas invadieron Irak y derrocaron al tirano Saddam Hussein.

Antes, el ex Presidente norteamericano, George Bush admitió que el mayor y más grave error de su mandato fue “creer que había armas de destrucción masiva en Irak”, achacando este error a un informe de los Servicios de Inteligencia norteamericanos.

Altos funcionarios de la Casa Blanca afirmaron, en momentos antes de la invasión del 20 de marzo de 2003, que Irak contaba con los elementos y la tecnología necesaria para construir armas nucleares y que poseía un amplio arsenal de armas químicas.

El único hecho cierto, el único precedente, era el bombardeo con armas químicas que el 16 de marzo de 1988 llevó a cabo la aviación iraquí sobre la ciudad kurda de Halabja. En ninguna ocasión posterior a este ataque realizado con una mezcla de gas nervioso y gas mostaza informes de inteligencia confirmaron la existencia de arsenales de este tipo de armamento en Irak.

En ningún informe de inteligencia, incluido el esgrimido por Bush y Blair para justificar la invasión de Irak y que fue desclasificado en marzo pasado, se afirma nada de eso, más bien al contrario, lo que literalmente asegura el informe es que “Saddam no tenía suficiente material para fabricar ningún tipo de arma nuclear” y nada decía sobre los supuestos arsenales de armas de destrucción masiva.

La crudeza de la guerra, que no terminó hasta 2010, ocasionó miles de muertes entre los invasores y los iraquíes, civiles y militares, pero hay una consecuencia directa de esta guerra, junto con la ingenuidad occidental hacia las llamadas primaveras árabes de 2010, que es el nacimiento y expansión del Estado Islámico.

Por cierto que aunque en España, en determinados sectores sociales, no interese oír ciertas cosas, hay que repetir una vez más lo exiguo de la participación española, apenas 1.219 soldados, y el carácter de ayuda humanitaria con la presencia de un buque hospital en Um Qars, cerca de Basora.

Todos nos equivocamos y las consecuencias de nuestros errores van parejas a la gravedad de estos, pero los errores de los políticos occidentales respecto al mundo árabe son de tal magnitud que forzosamente sus consecuencias también lo son.

Hemos hablado de la invasión de Irak, y de pasada de la equivocada posición de Occidente respecto a las mal llamadas “primaveras árabes” en la que se repitieron errores semejantes, esta vez con Gadafi o Ben Alí como chivos expiatorios. (Para nada defiendo sus regímenes dictatoriales y corruptos, pero ya se ve que no era esa la solución)

¿Qué se ha logrado con todo esos errores? ¿Cuál es el estado actual? ¿Cómo se ha creado y desarrollado un problema infinitamente más grave para nuestros países como es el terrorismo yihadista o las emigraciones masivas de refugiados que huyen de guerras de una crueldad como no se recuerda?

Ahora, Occidente, con EEUU y Gran Bretaña liderándonos, se sigue equivocando siendo tan pusilánime en su intervención en Siria, ocasión aprovechada por Rusia para ocupar una posición hegemónica en la zona.

La presencia decidida y eficaz de Rusia, que ya ha logrado éxitos militares importantes, ha empujado a los norteamericanos a intervenir por tierra, aunque casi de forma testimonial, logrando la liberación de 70 kurdos secuestrados por el Estado Islámico en una acción de fuerzas especiales que se ha cobrado la primera víctima americana en este conflicto.

Equivocarse gravemente tantas veces no puede hacer sino empeorar la situación, sin lograr el doble objetivo de neutralizar la amenaza terrorista para nuestros países y pacificar los que sufren más directamente esta guerra del mundo contra el yihadismo. El temor a nuevos y graves errores tiene ahora maniatados a norteamericanos y europeos. Unas veces se pasan y otras no llegan. Habría que conocer los informes que los Servicios de Inteligencia y los mandos militares les proporcionan y si, como en el caso de Irak, nada tienen que ver con las decisiones políticas que luego toman,...si es que toman alguna.

Tres militares españoles han muerto por España al caer el helicóptero en el que se adiestraban para defender a sus compatriotas de estas amenazas. Descansen en paz