El espectacular belén de arena del Vaticano y el abeto rojo de 21 metros ya están encendidos en la Plaza San Pedro.

Se oía decir que este año el pesebre de la Plaza San Pedro iba a tener un toque diferente, ¿pero cuál podría ser la diferencia?

Esta vez los fotógrafos no tuvimos acceso a ver y fotografiar de cerca el belén, antes de que se iniciara el acto de inauguración y a la iluminación del árbol de navidad. El belén permaneció tapado hasta que en determinado momento, y después de algunos bailes regionales, unos chicos se acercaron a las telas blancas que lo mantenían oculto y lo descubrieron.

Puede un tener muchísima imaginación, pero soñar con crear un nacimiento hecho con arena y exponerlo en la misma Plaza San Pedro, yo no lo hubiera pensado.

El Papa Francisco, por la mañana había recibido en audiencia a la delegación que donó este año el árbol de Navidad y el pesebre, durante el encuentro con el Patriarca de Venecia y el Obispo de Concordia – Pordenone para agradecerles su gesto. Agradeció de forma especial, a los 4 escultores del pesebre de arena. El Papa se refirió al belén y al árbol de navidad como dos símbolos que nunca dejan de fascinar.

El nacimiento está compuesto de arena jesolana (proveniente de Jesolo que se encuentra en la provincia de Venecia)

originaria de las dolomitas. El Parque de Las Dolomitas, se encuentra situado a 140 km. de distancia desde la Plaza de San Marcos. Las Dolomitas forman parte de los Alpes Orientales, división geográfica que se hizo de los Alpes en 1926.

El árbol de Navidad, colocado en medio de la Plaza de San Pedro, es un abeto rojo, que proviene de la provincia de Pordenone, a 700 km al norte de Roma, mide 21 metros y pesa 4 toneladas.

Pero no sólo han ofrecido el árbol gigantesco que lucirá en la Plaza de San Pedro hasta el 13 de Enero, sino que le han regalado otro al Papa Franciso para que lo tenga en su casa, en Santa Marta. Llegarán 50 árboles más que otras entidades de Pordenone han querido regalar.

Estos no son todos los árboles de navidad que estarán en el Vaticano, también está por llegar uno muy especial para el Papa emérito Benedicto XVI, que le entregarán para que lo tenga es sus propias estancias dentro de la Ciudad el Vaticano.