Investigan a dos jóvenes palentinos por traficar con reptiles protegidos

Tenían en su poder especies como un pitón de Birmania, un gecko diurno de Madagascar o una salamanquesa

Una de las especies recuperada por la Guardia Civil de Palencia
Una de las especies recuperada por la Guardia Civil de Palencia FOTO: Guardia Civil

La Guardia Civil investiga a dos jóvenes de 22 y 24 años, vecinos de Palencia, por la adquisición, posesión y tráfico de especies protegidas de fauna silvestre, ya que tenían en su posesión diez especies de reptiles, entre ellas algunas protegidas, como un pitón de Birmania, un gecko diurno de Madagascar y una salamanquesa.

La Guardia Civil de Palencia ha intervenido dieciséis reptiles de diez especies distintas dentro de la Operación Thunder, que se realiza a nivel nacional para acabar con el tráfico de especies amenazadas y protegidas, según ha informado la Comandancia de Palencia en un comunicado.

Las investigaciones de la Guardia Civil han servido para localizar a dos jóvenes de 22 y 24 años, que tenían en su poder dieciséis reptiles de diez especies, algunas de ellas con una protección especial incluida en el Convenio CITES, que regula el comercio legal de fauna silvestre.

En concreto se les ha intervenido una serpiente pitón de Birmania, dos Gecko Diurno de Madagascar, dos gecko Tokay, una salamanquesa (especie amenazada) y una serpiente de maíz (especie exótica invasora).Igualmente fueron intervenidos dos lagartos plateados, dos basiliscos verdes, dos gecko cresteados, un escinco multirrayado y dos dragones barbudos, todos ellos especímenes sin protección especial pero que no cumplían la legislación nacional en cuanto a sanidad animal.

Durante el desarrollo de la investigación se ha contado con la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el fin de identificar científicamente a los especímenes.

La Guardia Civil ha recordado que la introducción de especímenes Cites en España sin la documentación correspondiente que ampare su legal tenencia, puede considerarse como un delito de tráfico y contrabando de especies protegidas si el valor de estas superan los 50.000 euros.

Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado número 4 de Palencia, además de haberse tramitado varias denuncias administrativas sobre sanidad animal. La Operación mundial Thunder está liderada por Interpol en la lucha contra el tráfico de especies protegidas que hace hincapié en la investigación de la venta de estas especies a través de internet.