El CIC de Salamanca lidera dos proyectos internacionales para avanzar en la detección precoz de la leucemia linfática crónica

Según los investigadores, para mejorar el diagnóstico temprano de estas graves patologías, se requiere la participación de la sociedad mediante un observatorio poblacional

Investigadora del CIC de Salamanca
Investigadora del CIC de Salamanca FOTO: CIC

El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca trabaja en dos proyectos internacionales paralelos, liderados por los investigadores Alberto Orfao y Julia Almeida, con el objetivo de consolidar un observatorio que permita a los sistemas de salud avanzar en la prevención y diagnóstico precoz de la leucemia linfática crónica. De este modo, según explicó hoy en ruda de prensa la doctora Almeida, es fundamental la participación de la sociedad para obtener una muestra lo más representativa posible, tanto en sexo como en edad.

Durante la última década, los avances realizados en la investigación del cáncer de la sangre y del sistema inmunitario, permiten realizar el diagnóstico precoz de determinadas leucemias. De hecho, el trabajo realizado en por el grupo del CIC especializado en Inmunología y Cáncer, permitió identificar “células en la sangre que predisponen a determinadas personas a desarrollar ciertos tipos de leucemia”. Según las explicaciones de la doctora Almeida, a través de un análisis de sangre se puede contabilizar “células B” e identificar “aquellas que tienen unas características diferentes a las normales, y que se asemejan en su aspecto a las células de la leucemia linfática crónica”.

Así, si se detectan en la sangre estas células B diferentes a las normales, se diagnostica linfocitosis monoclonal de células B. “Aparentemente estas personas están sanas, pero en realidad se ha comprobado que su sistema inmunitario no funciona adecuadamente”. De hecho, los hematólogos lo clasifican como un “estado premaligno”, que predispone a sufrir complicaciones por infecciones o al desarrollo de determinados tipos de cáncer, como de sangre.

Lo que hizo el laboratorio de Inmunología y Cáncer, dirigido por Alberto Orfao, catedrático de la Usal e investigador principal del CIC, fue profundizar en esta relación. “Es importante identificar a la población con estos cambios de las células B, investigar la evolución a lo largo de los años y que este conocimiento se aplique en la asistencia médica”, manifestó Julia Almeida. Por esto razón, en el Centro de Investigación se está trabajando para crear y consolidar un observatorio de la población. “Se trata de analizar muestras de sangre para identificar a los personas que tienen linfocitosis monoclonal da células B, porque un pequeño porcentaje de estas personas acabarán desarrollando un tipo de leucemia linfática crónica”, advirtió la doctora.

Por tanto, ya se tiene el conocimiento para poder desarrollar el diagnóstico precoz y para identificar personas que requieren un seguimiento más estrecho de su sistema inmunitario, porque no funciona de manera óptima. Ahora se trata de “profundizar más en estos cambios, no solo para perfeccionar los criterios de diagnóstico precoz, sino también para comprender por qué un porcentaje minoritario de las personas con linfocitosis B monoclonal acaban desarrollando leucemia”, ya que según la investigadora, “si se definen todos los mecanismos implicados, se podrán poner los medios para prevenir la enfermedad, es decir, evitar que se desarrolle la leucemia”.

En este contexto, se ha desarrollado en los últimos años del proyecto ‘IDIAL-NET’, financiado por la Unión Europea. Ha permitido poner las bases para ir elaborando, entre otros objetivos un observatorio poblacional, que es “una gran herramienta para detectar a las personas sanas, pero con esas células parecidas a las células de la leucemia”. Requiere un “trabajo coordinado” entre los médicos, investigadores y el “compromiso de la sociedad para participar”. Con estas muestras se podrá hacer un seguimiento durante años, que permita no solo identificar la enfermedad en los primeros estadios, sino también investigar las causas de por qué unos si evolucionan y desarrollan la leucemia y otros no.

Este observatorio se necesita también para el desarrollo de otro proyecto internacional que continuará hasta 2025, titulado ‘Early Cancer Research Initiative Network on MBL (ECRIN_M3)’, liderado por el profesor Alberto Orfao. “Se pretende crear una plataforma y red de investigación única para facilitar el acceso a recursos y herramientas fundamentales y así poder desarrollar el diagnóstico precoz de leucemia de células B, evitar la muerte prematura y la transformación tumoral”. Actualmente no existen marcadores que expliquen la evolución que acaba desarrollando la leucemia o a estos estados que pueden provocar una muerte prematura. Este es uno de los objetivos fundamentales de este proyecto, y que se ve reforzado por la participación de la sociedad en el observatorio.

En el proyecto ‘ECRIN_M3′ participan cinco instituciones de tres países distintos, el Centro de Investigación del Cáncer a través de la Fundación para la Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca, la Universidad de Southampton y el Leeds Teaching Hospitals NHS Trust en Reino Unido junto con la Universita Vita-Salute San Raffaele y la Fondazione Centre San Raffaele, en Italia. Además de Orfao, participan varios investigadores del CIC, incluida Julia Almeida, además de Miguel Vicente Manzanares, científico titular del CSIC, los catedráticos de la Usal Marcos González Díaz y Eugenio Santos, y el profesor de investigación del CSIC, Xosé Bustelo.

Según lo datos ofrecidos por el CIC, el presupuesto global del proyecto es de 5,2 millones de euros, de los que 1,5 constituyen la dotación asignada a los investigadores de la Fundación de la Investigación del Cáncer de la Usalpara desarrollar el proyecto. Por otra parte, la Asociación Española Contra el Cáncer, cuyo presidente en Salamanca, Ángel Losada, participó en la comparecencia, destinó, en colaboración con el Cancer Research UK y la Fondazione AIRC de la Asoziaone Italiana per la Ricerca sul Cancro, un total de 32.7 millones de euros a siete proyectos de investigación en cáncer en su última convocatoria. El objetivo de estas ayudas internacionales es “acelerar la llegada de nuevos resultados a las personas con cáncer”, además de “impulsar la colaboración de investigadores españoles en proyectos europeos”.