Religión
Luis Argüello (CEE): "Hay que pasar de la emoción a la acción" para ayudar a las víctimas de la DANA
"No se puede asimilar tanto sufrimiento, por eso queremos lanzar salvavidas que es la esperanza en Jesucristo", ha insistido el presidente de la Conferencia Episcopal
El presidente de la Conferencia Episcopal (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha realizado este jueves un llamamiento para pasar "de la emoción a la acción" con el fin de canalizar en ayuda material la impresión causada por las riadas que han dejado un centenar de fallecidos.
Después de la emoción "no se puede pasar página, hay que mantener una presencia a lo largo del tiempo porque la ayuda va a ser algo que se va a precisar meses e incluso años... no se puede asimilar tanto sufrimiento", ha declarado a los periodistas antes de reunirse con la comunidad eclesiástica y cristiana de base en Valladolid.
Ha sido para explicar el documento del Sínodo recientemente celebrado en Roma y que ha presidido el papa Francisco, quien esta mañana ha enviado al presidente de la Conferencia Episcopal un vídeo de solidaridad ante la catástrofe del levante español con riadas, destrucción, muertos y desaparecidos en las comunidades Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía.
Mensaje del papa
"Ha enviado un vídeo para expresar esta cercanía ante el asombro de la tragedia", para estimular al mismo tiempo "un ejercicio de solidaridad que palíe la enormidad de esta tragedia", ha recalcado el prelado.
Se trata de "un momento especialmente dramático" en el que "hay que hacerse cargo de la enormidad del desastre y colaborar juntas todas las instituciones públicas", también la Iglesia Católica a través de Cáritas y sus cauces habituales, ha subrayado.
"No se puede asimilar tanto sufrimiento, por eso queremos lanzar este SMS, este salvavidas que es la esperanza en Jesucristo", ha vuelto a insistir el presidente de la Conferencia Episcopal.
Sínodo
Luis Argüello, que ha asistido este pasado octubre al Sínodo de los obispos del mundo celebrado en Roma, se ha referido a las "distintas sensibilidades" existentes en la Iglesia Católica como algo natural y el punto de partida para abordar todos juntos los principales retos.
"Queremos que esta experiencia de escucha, discernimiento y consulta sea una especie de profecía social", una unidad que ofrecer a la sociedad "en lugares de polarización y desencuentro", ha abundado.
La esperanza, ha concluido, "nos viene de lo alto: juntos podemos caminar y abrirnos a la escucha, diálogo y búsqueda de puntos de encuentro para, desde ahí, abordar las diferencias".