Torra exige un referéndum sobre la Monarquía y reta a los ministros de Podemos a dimitir

El president vuelve a pedir la abdicación de Felipe VI en un pleno sobre la marcha del Rey emérito de marcado acento preelectoral

El Parlament ha abierto hoy sus puertas, un viernes en pleno mes de agosto y tras concluir el periodo ordinario de sesiones hace algo más de dos semanas, para celebrar un pleno extraordinario sobre la Monarquía forzado por Quim Torra y el independentismo a raíz de la marcha de España de Juan Carlos I. El objetivo: elevar el tono y los ataques a la Corona -en el punto de mira de JxCat, ERC y la CUP especialmente desde 2017- poner en aprietos al PSC y a los “comunes” y desafiar de nuevo al TC. Todo en una Cataluña severamente golpeada por los rebrotes del coronavirus, en plena crisis económica y social y con la gestión del Govern cuestionada por la oposición al completo.

En este contexto ha comparecido hoy el president en el Parlament para hilvanar un discurso crítico con la Monarquía, en el que ha mezclado el “procés”, los alegatos a favor de una “república catalana independiente” y la revocación del tercer grado de los presos con la falta de recursos por la pandemia y las críticas por igual hacia Juan Carlos I, Felipe VI y el Gobierno de Pedro Sánchez. Torra, además, ha planteado un desafío, o la abdicación del actual Rey o un referéndum sobre la Monarquía, y ha retado a los ministros de Podemos a dimitir por la “huida” del Rey emérito. “Tan sólo hay dos salidas para esta gravísima crisis de un sistema institucional corrompido y carcomido: uno, la abdicación de Felipe VI en favor de un sistema democrático, y un segundo, la convocatoria de un referéndum sobre Monarquía o República”.

“La única protesta responsable y que entendería la ciudadanía es que todos los miembros del Gobierno que estén en desacuerdo con lo que ha pasado dimitan inmediatamente”, para “no ser cómplices” de “encubrimiento” de presunta corrupción, ha remarcado sobre la última cuestión enfocando sus críticas hacia los “comunes”.

Además, el president se ha referido explícitamente a las próximas elecciones catalanas -que anunció a finales de enero pero que no convocó y dejó en pausa por el coronavirus- para vincularlas directamente a sus críticas a la Casa Real: “O república catalana e independencia o monarquía española y dependencia”. Y es que la intervención de Torra ha tenido un marcado aroma preelectoral, con reproches constantes a la “infranfinanciación” y a la falta de recursos económicos. “Que todo el mundo se explique y que el pueblo decida”, ha zanjado contraponiendo la vía independentista unilateral con el constitucionalismo y en referencia a los tres años que parten desde otoño de 2017 hasta ahora.