Los niños no son “supercontagiadores”: la transmisión del coronavirus de niños a adultos es baja

Sólo un 3,4% de los menores desencadenó el brote en las familias durante el confinamiento según un estudio de Vall d’Hebron. Los niños con síntomas tienen cuadros inespecíficos que pueden confundirse con otra infección vírica, el 60% tiene fiebre

Cuando el nuevo coronavirus aterrizó oficialmente en la Península Ibérica el pasado 25 de febrero, una de las primeras decisiones que se tomaron tras constatar que la transmisión era comunitaria fue cerrar las escuelas. “Se acordó esta decisión por precaución, porque que se pensaba que el SARS-CoV-2 se comportaba igual que el virus de la gripe, con el que los niños actúan como grandes transmisores”, resume el doctor Pere Soler, jefe de la Unidad de Patología Infecciosa e Inmunideficiencias de Pediatría del Hospital Vall d’Hebron. Seis meses después, “aún no sabemos todo del coronavirus”, admite la consellera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Alba Vergés, pero los resultados de los primeros estudios constatan que la covid no es una gripe: los niños no sólo no son grandes transmisores, si no que enferman menos -tienen cuadros más leves- y su afectación es escasa en comparación con la población adulta. Para saber cómo se comporta el virus en los pacientes pediátricos, al inicio de la pandemia, Cataluña puso en marcha el proyecto COPEDI-CAT. Pretende determinar cuáles son las características epidemiológicas y clínicas de la covid en los niños infectados, así como la distribución territorial de la enfermedad para identificar los factores de riesgo ambientales y socioeconómicos. En el marco de este proyecto, el Hospital Vall d’Hebron, en colaboración con un centenar de pediatras de hospitales, la atención primaria y el registro de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias (AquAS), arrancó un estudio para analizar la secuencia de los contagios entre menores y adultos que conviven en un mismo domicilio. Hablando en plata, quería saber quién contagia a quién. El doctor Soler ha presentado esta mañana los resultados acompañado de la pediatra Anna Gatell, representante de los equipos de atención primara, la consellera Vergés y el secretario de la Agencia de Salud Pública, Josep Maria Argimón. Y la conclusión a grandes pinceladas es que “podemos estar tranquilos con la vuelta al colegio si se cumplen las medidas de seguridad, porque la capacidad de los menores de contagiar a los adultos con los que viven es baja y los que se infectan en su inmensa mayoría presentan cuadros leves con una muy buena evolución clínica “, resume el doctor Soler.

El estudio tiene dos partes. Un análisis retrospectivo de casos pediátricos diagnosticados durante el confinamiento dentro de los domicilios, entre el 1 de marzo y el 31 de mayo. Y otro prospectivo de 357 menores diagnosticados entre el 1 de junio y el 26 de agosto, cuando se habían levantado las restricciones, del que todavía se están analizando datos. El proyecto seguirá durante el curso escolar. Se harán análisis en escuelas centinelas para acotar cómo se comporta la covid en la población pediátrica.

La caída de un mito: los niños no son grandes contagiadores

Durante el periodo de confinamiento, sólo se confirmaron 163 casos de menores infectados por PCR en Cataluña. Si se resta las familias que no quisieron participar en el estudio y 25 menores en centros tutelados que tienen otras dinámicas de transmisión y con los que se está haciendo un estudio específico, quedan 89 niños. De estos, sólo tres menores, una niña de cinco años y dos de 17, que ahora ya son mayores de edad, fueron el desencadenante del brote dentro de la unidad familiar, esto es un 3,4%.

La media de edad de los niños afectados fue 12 años. Aunque ingresaron más menores de 3 años, el doctor Soler matiza que no significa que los más pequeños enfermen más, si no que se toman más medidas de prevención. En total, 31 de los 163 pacientes pediátricos incluidos en el estudio necesitaron hospitalización, un 19%.

Otra limitación que puede tener el estudio es que durante el periodo analizado sólo se hacía PCR a los casos son síntomas o que ingresaron en el hospital, cuando gracias a otros estudios se va conociendo que la mayoría de los menores pasa la enfermedad de manera asintomática.

Síntomas de covid en niños

El estudio constata que los niños que tienen síntomas tienen cuadros inespecíficos que pueden confundirse con otra infección vírica y leves. El 60% tenía más de 37,5º de fiebre; un 49%, tos; un 40%, fatiga; al 31% le costaba respirar; un 22%, diarrea; un 19%, dolor abdominal; un 14,6%, vómitos y erupciones cutáneas, y un 13,5% perdió el olfato o/y el gusto. El doctor Soler ha matizado que en el caso de este último grupo, los niños tenían más de 12 años. También ha lamentado que por ahora no tienen la fórmula para distinguir una covid de una gripe o un resfriado común sólo observando los síntomas.

Más casos en niños mayores de 12 años pero menos ingresos

El estudio prospectivo, del que ha dado parte la doctora Gatell, corrobora que los niños mayores de 12 años enferman más que los más pequeños. Detecta un incremento de casos de covid a partir de los 12 años desde junio, pero no sólo son leves si no que los ingresos hospitalarios descienden respecto al confinamiento. Durante el confinamiento, la mayoría de menores de edad infectados tenía más de 12 años, se contaron 42 casos entre 12 y 16 años y otros 42 casos entre 16 y 18 años.

¿Qué niños pueden tener complicaciones con la covid?

Aunque tienen pocos casos, los grupos de riesgo entre la población pediátrica se limitan a niños con cardiopatías congénitas o con problemas respiratorios graves, en este grupo, se excluye a los asmáticos. “No hemos detectado un aumento del riesgo para la salud en pacientes con covid inmunodeprimidos o con cáncer”, ha matizado el doctor Soler. “Este dato puede ayudar a definir el regreso a la escuela de niños con patologías”, ha dicho.

El doctor Soler ha comentado los resultados de un estudio presentado en Texas que alerta de que la obesidad en la infancia también puede ser un factor agravante en caso de covid.

Aunque los resultados de este estudio y los que hace una semana presentó el Hospital Sant Joan de Déu son optimistas con el papel que juegan los niños en la pandemia, a quince días de la vuelta al colegio, la consellera de Salud ha pedido un esfuerzo para rebajar la interaccion social y cortar las cadenas de trasnmisión. “Si teníamos una cena con amigos esta semana, es mejor dejarla para más adelante”, ha dicho.

El riesgo de rebrote llega a 200, hay 699 pacientes ingresados, 137 en la UCI.