Así era la nave okupada: cuatro plantas, habitáculos de madera y sin agua

Varios testimonios explican cómo era una planta industrial abandonada desde hace más de una década y donde vivían hasta 150 personas. Hoy se procede a su derribo

Los Bomberos, realizando su tarea en la nave afectada
Los Bomberos, realizando su tarea en la nave afectadaAlejandro GarcíaEFE

«¡Nos estamos quemando!». Alrededor de las nueve de la noche del pasado miércoles, un denso humo negro empezó a recorrer los pasillos, habitáculos y compartimentos de una nave industrial okupada en el barrio del Gorg de Badalona en la que malvivían más de un centenar de personas, la mayoría de entre 20 y 50 años –aunque había varios menores– de origen subsahariano.

Las minúsculas ventanas de la casa, ahora completamente calcinadas, sirvieron para que muchos pidieran ayuda a gritos y algunos saltaran desde ocho y diez metros de altura para escapar de las llamas, según explicaron ayer a este diario varios residentes y vecinos de la zona. El balance del trágico incendio es de al menos tres víctimas mortales y 25 heridos de diversa consideración, aunque Mossos d’Esquadra y Bomberos seguirán hoy con la investigación. También este viernes se procederá al derrumbe controlado del espacio, ubicado entre las calles Guifré y Tortosa de Badalona.

Aún por causas que se desconocen, el fuego prendió en la parte anterior de la nave. Por el efecto chimenea, ascendió por una escalera interior hacia la parte trasera, adonde muchos de los okupantes del edificio corrieron para huir. Precisamente, esa parte posterior es la que se teme que podría albergar más cadáveres y aún no ha sido inspeccionada al completo. Las tres víctimas encontradas estaban en esta dependencia. La zona de la terraza, en la cuarta planta, fue otro de los refugios.

Más o menos se estima que residían en esta nave industrial abandonada desde hace más de una década un centenar largo de personas, una cifra variable, difícil de ajustar y que depende del momento. Las dificultades para inspeccionar el recinto por el mal estado de su estructura también impiden por ahora plantear hipótesis sobre las causas del incendio, aunque algunos de los ocupantes aseguraban ayer que se pudo originar a raíz de un hipotético accidente con alguna vela en la primera planta.

Una versión que hoy el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol (PP), ha cuestionado: “Yo apostaría por un problema con el cableado, que tenían pinchado, de la luz”, ha asegurado, aunque ha añadido que serán los Bomberos de la Generalitat y los Mossos d’Esquadra quienes deberán averiguarlo.

«Las habitaciones, los diferentes espacios, están separados por paneles de madera y la gente acumula muchos objetos», explicaba ayer Ibrahima sobre su interior, okupado desde hace más de 11 años, cuando él llegó procedente de Senegal. También había una gran cantidad de carros de la compra de supermercado, colchones y todo tipo de estufas, pequeños electrodomésticos, muebles viejos y utensilios para vender ya que muchas de las personas que vivían allí eran «chatarreros».

Una acumulación que podría haber contribuido a la propagación del fuego y a la rapidez de un incendio que se precipitó en apenas 15 minutos. De hecho, el suceso ha destapado las malas condiciones en las que vivían, sin ni siquiera agua potable, denunciadas ayer por las entidades sociales.

“Si alguien lo ha cortado, no sé quién ha sido, pero el Ayuntamiento en ningún momento ha dado la instrucción; entre otras cuestiones, porque eso es una propiedad privada y el Ayuntamiento no puede decir que se le corte o no el agua”, ha explicado el mismo Albiol en una entrevista en TV3. “Los ayuntamientos tenemos que tener capacidad de poder actuar” en estas situaciones, ha reclamado, y ha pedido que los consistorios tengan competencias para poder entrar en este tipo de espacios ocupados para aplicar medidas sanitarias, de servicios sociales, de seguridad.