Prisión por participar en el asesinato de su hermana que estaba desaparecida

Está acusado de un delito de homicidio con agravante de parentesco en unos hechos sucedidos en Olesa de Montserrat

Imagen de archivo de una patrulla de la Guardia Civil
Imagen de archivo de una patrulla de la Guardia Civil FOTO: Gooble

El juzgado de instrucción 7 de Martorell, en funciones de guardia, acordó la prisión provisional comunicada y sin fianza para un hombre detenido por su presunta vinculación con la muerte violenta de su hermana en Olesa de Montserrat.

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha informado en un comunicado que al hombre se le acusa de un presunto delito de homicidio con el agravante de parentesco, y que la causa se remite al juzgado de instrucción 4, que es quien tiene abiertas las diligencias.

La Guardia Civil localizó el pasado viernes unos restos óseos en una finca de la localidad, y detuvo al propietario por su presunta vinculación. Sostienen pertenecen a una mujer que busca desde hace meses.

La Benemérita investiga desde hace meses el paradero de una mujer, de la que sospechan que había sufrido algún tipo de ataque que podría haber provocado su muerte. Las pesquisas llevaron a los agentes a registrar una finca en el municipio de Olesa de Montserrat, en el que encontraron los huesos de un cadáver.

Los investigadores utilizaron perros detectores de restos biológicos e informaron de que “una primera evaluación” indicaba que era una mujer y que “habría muerto de forma violenta”. En ese momento, detuvieron al morador de la finca, del que aseguraban que no se trataba de la pareja de la víctima.

Finalmente, ha resultado ser el hermano de la mujer sobre la que la policía centraba sus esfuerzos desde hace meses, incluso fuera de Cataluña, en otros puntos del país. Ahora, los análisis forenses deben confirmar que el detenido y la víctima encontrada guarden este parentesco; de ser así, darían validez a la versión de la Guardia Civil, que se mantiene a la espera de conocer los resultados de las pruebas de ADN.

La mujer salió de prisión hace diez años, en 2012, y se fue a vivir a la finca en la que residía su hermano. En realidad, la casa, que estaba en la zona rural de Olesa de Montserrat, no le pertenecía a ninguno de los dos. En el catastro está a nombre de un varón que había sido pareja de ella, pero que murió antes de que ella fuese condenada a pena de cárcel. Como nadie la reclamó, y son entornos muy desestructurados, los hermanos se quedaron a vivir allí.

Ella fue detenida y condenada y, durante el tiempo que la mujer estuvo en prisión, su hermano siguió habitando la finca. Hasta que salió y volvieron a convivir. A ella le acompañaba un nuevo novio. Los vecinos del lugar se acostumbraron a la presencia de los tres, con sus idas y venidas y con sus conflictos, porque discutían mucho y eran muy ruidosos y malhablados.

Meses después, la pareja de la mujer enfermó de cáncer y acabó falleciendo. En un entorno tan pequeño, los vecinos de las fincas colindantes se enteraron de lo ocurrido. Una vez que los hermanos se quedaron solos, volvieron a surgir las discrepancias habituales y la mujer tomó la drástica decisión de pedir a su hermano que se fuera: “Esta casa no es tuya. Me pertenece a mí porque era de mi novio. Quiero que te vayas. Me he cansado de vivir contigo”. El joven se defendió diciendo que durante el tiempo que ella había estado encerrada él es el que había cuidado el domicilio y que no pensaba marcharse porque no tenía dónde ir.