3e en acción: la revolución política de los mayores contra la exclusión digital

El partido, creado en 2018, ha crecido en los últimos dos años y aspira a presentarse a las próximas municipales

Imagen de la reunión celebrada en Barcelona de 3e en acción
Imagen de la reunión celebrada en Barcelona de 3e en acción FOTO: La Razón

Una marea de jóvenes se echó a la calle en 2011 para mostrar su indignación contra los líderes políticos y, de ahí, nacieron algunas organizaciones que canalizaron todo ese malestar. Multitud de ciudadanos de distintas zonas de la España despoblada han ido articulando plataformas políticas para hacerse oír y han conseguido ya representación parlamentaria (a través de Teruel Existe en el Congreso o de Soria Ya en las Cortes de Castilla y León). Y, ahora, en 2022, empieza a coger vuelo 3e en acción, un partido que pone el acento en reivindicar las necesidades de nuestros mayores en un momento en que están poniendo el grito en el cielo por la exclusión digital que sufren y por el trato que les brinda la administración pública en algunos asuntos.

Nació en 2018 y, poco a poco, ha conseguido ir ganando músculo hasta llegar a cerca de 2.000 afiliados actualmente e ir creando Comités autonómicos en toda España y Juntas locales en muchos municipios. “No tenemos prisa, queremos que salga bien”, señala Nuria Ros, la presidenta del partido, en declaraciones a este diario. Y es que entre ceja y ceja tienen puesto las elecciones municipales de 2023, donde aspiran a presentarse en muchas localidades, aunque siempre que haya un candidato de garantías, que “tenga interiorizado el espíritu” del partido. “Allá donde vayamos, tenemos que llevar el saber hacer y estar”, ha avisado. “No vamos a presentar a un candidato que se haya afiliado poco antes de unas elecciones. No queremos a nadie que no conozcamos y esté asentado. Vamos despacio”, agrega, dando a entender que la intención del partido es ir avanzando, aunque sea con pequeños pasos, pero sólidos.

“Somos el partido del siglo XXI”, augura Ros, que asegura que la formación ha experimentado un gran crecimiento, sobre todo, a partir de 2020. Paradójicamente, durante el año del gran confinamiento por la pandemia, cuando más dificultades tuvieron para llegar a su principal público, la gente mayor, porque no podían montar carpas ni actos de presentación. También es cierto que fue la gente mayor la que más sufrió el castigo del coronavirus y eso también puede dar una explicación a ese auge.

“En 2020, pese a la pandemia, tiramos para arriba. Puso a la gente mayor en el foco, pero no nos permitió dar folletos y la difusión en los medios no es fácil. No somos muy conocidos, no ha sido fácil”, explica Ros, que recuerda que ella no fue fundadora del partido, sino una de las primeras afiliadas a la formación. En cualquier caso, en el horizonte aparecen las municipales y la victoria en algunos municipios está entre sus aspiraciones, ya que, en algunos puntos, como en la España despoblada, con municipios con poca población y gente de edad avanzada, pueden encontrar una oportunidad.

A pesar de que ponen el acento en los problemas de la gente mayor, tampoco se cierran solo a ese segmento de población. En este sentido, sobre la gente mayor denuncian todas las dificultades que tienen para acceder a muchos servicios, como los cajeros automáticos de los bancos (que se han ido extendiendo en detrimento de la atención en las oficinas, lo que genera una exclusión a las personas mayores, que tienen menos facilidades para manejar este tipo de herramientas digitales) o la administración pública digital (inaccesible, también). Pero también se abren a los problemas de los jóvenes, que denuncian que sufren discriminación en el acceso al trabajo porque se les impone unas exigencias inalcanzables muchas veces y acaban abocados a “los contratos basura y las prácticas eternas”, y a las personas que tienen en torno a 50 años. Ahí, han creado agrupaciones 50+ porque consideran que son personas “discriminadas” a la hora de buscar trabajo.

También han presentado ya un decálogo político, en el que la primera propuesta es la creación del Ministerio de la Tercera Edad y de la figura del Defensor del Mayor para “luchar contra cualquier discriminación”. Además, plantean: pensiones “dignas y justas” con la eliminación del IRPF; eliminación del “gasto inútil” de todas las administraciones; protección a los autónomos y reforma laboral que permita a los pensionistas desarrollar trabajos remunerados; residencias con “sello de calidad, especializadas y más numerosas”; sistema electoral de listas abiertas; tarjeta sanitaria única; coordinación en todas las autonomías en Sanidad, Educación y Justicia; políticas de inmigración coherentes; y, educación social en valores.