M. W. Craven: «La literatura nos ayuda a replantearnos el mundo»

El escritor, uno de los nombres de referencia de la novela negra, publica “El procurador”

El escritor M. W. Craven
El escritor M. W. Craven FOTO: Roca Editorial

La primera impresión que provoca M. W. Craven no es la de ser un escritor sino un personaje de novela policiaca. Sin embargo, desde que debutara con la primera de las entregas de su antihéroe Washington Poe ha pasado a ser uno de los nombres a tener en cuenta dentro del género. El autor acaba de publicar en nuestro país la nueva «El procurador» de la mano de Roca Editorial. El autor habló con este diario sobre su novela.

Siento curiosidad por saber de dónde procede un nombre como el de Washington Poe que podría entenderse como un homenaje a Edgar Allan Poe.

Washington Poe no fue algo que se me ocurriera pronto. Cuando estaba trabajando en el primer libro, no tenía un nombre. Tenía manuscrito lleno de XXX hasta encontrar un nombre para mi protagonista. En aquel momento eran primarias del Partido Republicano en las que participaba Donald Trump y no paraba de decir tonterías. Estaba leyendo en el «Washington Post» y me eché a reír. Mi mujer entendió que decía «Washington Poe» y me pareció que aquel era el nombre que estaba buscando. Fue entonces como el personaje principal de mi novela empezó a coger entidad.

¿Cree que un género como el policial puede ayudar a comprender mejor la realidad en la que vivimos con sus luces y sus sombras?

Sí, la literatura puede ayudar a comprender algunas partes de la realidad, algo que puede aplicarse a los géneros, incluido el fantástico que nos ayuda a replantearnos el mundo. El género negro, en concreto, puede otorgar sentido a determinadas cosas de la realidad. Por ejemplo, en nuestro mundo no se cometen crímenes tan horribles y horrendos, algo que sí sucede en la novela donde encuentran resolución. Creo que puede otorgar sentido a la realidad, al menos en el caso del género negro contemporáneo. También pasa lo mismo con algún cómic.

Uno de los temas que aparece en «El procurador» es la cara oculta de la red. ¿Por qué ha querido entrar en este terreno?

La semilla para mis novelas puede estar en cualquier parte. Cuando era agente de la condicional, una vez en una reunión surgió qué pasaría si llegaba hasta Cumbria, en el norte de Inglaterra, que es donde vivo, un reto como el de la Ballena Azul que provocó hace pocos años muchos suicidios. Se cree que se originó en Rusia y tuvo varios episodios en un bosque galés. Fue entonces cuando empecé a leer sobre el tema. Cinco años más tarde, me pareció que aquel era un buen lugar para empezar novela. Por eso quise que apareciera en «El procurador». Lo planteo pero no es lo que parece en la novela.

La preservación del medio ambiente y las luchas que se provocan por intereses es uno de los otros grandes temas del libro.

Escribí el libro en 2018. Me basé en un hecho real que sucedió en Cumbria y que estaba relacionado con el vertido de residuos ilegales en una fosa común de animales en la época de la fiebre aftosa. Unos niños sabían que habían animales enterrados y fueron allí, como todos los niños, con curiosidad. No se quedaron ciegos, como pasa en mi novela, pero sí acabaron con las manos quemadas. Me interesaba cómo un hecho así, que sucedió cerca de donde vivo, podía conducir a una histeria social, con la prensa ensuciando el buen nombre de alguien sin motivo. Eso sucedió, por ejemplo, con Boris Johnson que acusó al líder de la oposición, sin ninguna prueba, de no haber acusado debidamente a un pedófilo. La prensa se abalanzó sobre el caso pese a que no había pruebas. Sin embargo, ahora este hombre ahora necesita protección policial.

¿Qué tiene Cumbria que lo hace tan fascinante como para convertirla en escenario de esta serie de novelas?

Para empezar porque yo vivo en Cumbria, pero en realidad a esa pregunta le debería dar dos respuestas. Por un lado, tiene todo todo lo que puede desear escritores: costa, lagos, zonas de gran belleza, una fábrica para sistemas de submarinos, es la tierra natal de Beatrix Potter... Cuenta con pueblos y ciudades de una gran belleza. Lo único que no tiene es crimen organizado, pero eso como escritor te lo inventas. Por otro lado, como es un parque nacional recibe 22 millones de visitantes cada año, gente que se apropia un poco de todo aquello, que se lo hacen suyo, por lo que es una región que a nadie le cae mal. Eso es algo que no pasa si escribes una novela que sucede en Manchester y que tiene como consecuencia que la gente de Liverpool no lo compre. Como Cumbria está un poco atrasada con el resto del país, no tiene cámaras de seguridad, lo que también es una ventaja.

¿Qué le gustaría tener de Washington Poe?

Su inteligencia. Mi editor dice que él es como me gustaría ser. Hay cosas que me gustaría tener, como ser tan inteligente, su sistema digestivo, me gustaría ser tan sarcástico como él.