Illa, sobre la sentencia del 25% en castellano: “El Gobierno tiene que dar cumplimiento a las resoluciones judiciales”

Entrevista con el primer secretario del PSC y líder de la oposición en Cataluña

ENTREVISTA A SALVADOR ILLA EN EL PARLAMENTO DE BARCELONA
ENTREVISTA A SALVADOR ILLA EN EL PARLAMENTO DE BARCELONA FOTO: SHOOTING/ ADRIAN QUIROGA

Salvador Illa está a punto de cumplir un año como líder de la oposición en Cataluña. Venció en las elecciones autonómicas del 14-F, pero se quedó sin investidura porque el independentismo se unió para retener el Govern de la Generalitat. Esa unidad, no obstante, siempre ha tenido los pies de barro y, a medida que pasa el tiempo, gana terreno la posibilidad de que acabe mutando en una ruptura entre ERC y JxCat.

De concretarse el divorcio, las posibilidades de Illa de alcanzar la Generalitat se multiplicarían, ya que está siendo capaz de mantener mucho protagonismo desde la oposición y, poco a poco, se va visualizando su alternativa a la inestabilidad y la bronca del independentismo. En una entrevista con LA RAZÓN en el Parlament, mantiene su postura de pactos puntuales con el Govern, pero da por descarta la posibilidad de entrar en un ejecutivo liderado por ERC si acaba rompiendo con JxCat. También se muestra a favor de aumentar las clases de castellano y considera que el Gobierno sí debe hacer cumplir la sentencia del 25%, después de que el Govern haya consumado la desobediencia.

¿Podemos esperar que el lunes el Gobierno fuerce la ejecución de la sentencia del castellano del 25%?

Creo que la mayoría de la sociedad catalana, que es una sociedad sensata, está a favor que la lengua catalana sea el centro de gravedad del sistema educativo catalán y que también haya una presencia del castellano en los términos que recoge la resolución judicial. Ese es el consenso de la sociedad catalana: es decir, defender el catalán, pero una defensa del catalán que no implique un ataque al castellano. Esa es la posición del PSC.

¿Pero el Gobierno debería de forzar el cumplimiento si el Govern no lo hace?

Las resoluciones judiciales deben cumplirse. Es verdad que hay una complejidad porque está el curso en marcha y, en cuanto a calendario, habrá que adaptarse también y tener en cuenta las particularidades de la complejidad que tiene esta resolución judicial. Nosotros siempre defendemos que las resoluciones judiciales tienen que aplicarse y cumplirse. El Gobierno lo que tiene que hacer es dar cumplimiento a las resoluciones judiciales y el mejor servicio que se puede hacer a la lengua catalana es despolitizar la enseñanza y dejar al margen el debate político.

¿Qué ocurre si no se cumple de la sentencia?

Es un escenario que no contemplo. Quizás algunos lo deseen, pero no lo contemplo. Es más, hasta ahora, todas las resoluciones que han salido en este sentido han sido todas respetadas.

La mesa de diálogo sigue varada. ¿Por qué cree que no avanza?

Han sido dos años peculiares, marcados por la pandemia y eso obviamente ha alterado todos los esquemas de trabajo que tenían todos los gobiernos. La mesa de diálogo funciona, se ha reunido y se ha puesto en marcha y esto, en sí mismo, es un mensaje positivo. También se ha reactivado, tras muchos años, la Comisión Bilateral. Por tanto, son dos instrumentos de diálogo relevantes. Hemos visto cómo en los foros multilaterales se han ido sentando representantes de la Generalitat y lo que queda por poner en marcha es la tercera pata del diálogo, que es la mesa de partidos de Cataluña. Esto depende de los catalanes y reclamo que se ponga en marcha porque también hay un problema entre catalanes porque tenemos visiones distintas sobre cómo resolver las relaciones con el resto de España.

Sin mesa de partidos en Cataluña, ¿hay riesgo de que pueda no haber mesa de diálogo?

Se trata de complementar el diálogo con las tres patas que acordamos en su día. Porque una pata no esté en marcha, no se trata de eliminar las otras dos. Yo quiero que haya reuniones y acuerdos en la mesa de gobiernos, también en la Comisión Bilateral, y lo que reclamo es que se ponga en marcha la mesa de partidos catalanes.

¿Los temas a tratar en la mesa de partidos serían los mismos que en la mesa de diálogo?

Podemos hablar de lo que se considere oportuno, aunque siempre que sean temas que interesan a la ciudadanía, como la afectación de las consecuencias de la invasión del tirano Putin y qué medidas podemos adoptar.

Conseguir consensos parece difícil con el panorama político actual y viendo las relaciones entre ERC y JxCat. ¿Es el mejor momento para plantear un consenso entre ERC y PSC?

Nosotros pedimos diálogo en Cataluña e intentamos practicarlo. Por tanto, hablamos con todas las formaciones políticas que quieran hablar con nosotros, siempre con el horizonte de intentar ser útiles a la ciudadanía. Nosotros no compartimos ni el horizonte del actual govern de la Generalitat, que dicen que es la culminación de la independencia, ni la labor que están haciendo, que es manifiestamente mejorable. Por eso, decidimos esta legislatura construir para ofrecer una alternativa a la sociedad catalana. Intentamos hacer una política constructiva y en la última entrevista que tuve con el president Aragonès le ofrecí hasta 43 pactos. Voluntad de acuerdo desde la pretensión de construir una alternativa porque creemos que el gobierno no está funcionando bien.

Y, llegado el caso de que ERC y JxCat rompan, ¿se puede ver al PSC dando un paso y ofreciendo su apoyo a ERC para gobernar?

Nosotros estamos construyendo una alternativa porque esto no funciona y digo más: no va a funcionar porque no se dan las condiciones. Nosotros lo que no vamos a permitir es que se pierda el tiempo: todo aquello que sea bueno para la sociedad catalana, vamos a intentar, con una visión de política constructiva y útil, ayudar a que salga adelante, pero que sea una alternativa que pivote alrededor del PSC.

¿Qué recorrido le augura a este Govern?

Había un compromiso de hacer una cuestión de confianza en dos años, pero vamos a ver en qué queda. Yo tampoco tengo ninguna prisa y lo que intento es que todo aquello que podamos hacer para contribuir a mejorar las condiciones de vida de los catalanes, va a contar con el apoyo del PSC a pesar del Govern. Estamos por la política constructiva y útil y creemos que no es incompatible con la construcción de una alternativa que cada vez se va abriendo más paso.

¿Se abre algún nuevo escenario con la llegada de Feijóo a la presidencia del PP en Cataluña y España?

En Cataluña no me parece que vaya a tener muchos efectos. En la política española, lo que estamos viendo no augura muchos cambios. La primera decisión que ha intentado esquivar es la relativa al gobierno de Castilla y León y eso no augura que haya un cambio de posición. Me gustaría que el PP solucione sus problemas y esté a lo que hay que estar: en estos momentos, a lo que hay que estar es en arrimar el hombro para que afrontemos lo mejor posible las consecuencias de la guerra de Ucrania.

¿Debería el Gobierno buscar algún tipo de alianza de Estado con el PP, aunque a veces parezca Podemos un impedimento?

Mi experiencia en el Gobierno durante la pandemia es que, quien debería tener un comportamiento de partido de Estado, no lo tiene. Solo hay que repasar las votaciones del estado de alarma: en una pandemia, gobernando varias autonomías, tuvo una actitud equivocada. Cuando uno ha gobernado España, debe tener una posición distinta a la que está teniendo y deseo que sea el caso con el señor Feijóo.

¿No cree también que Podemos sea un impedimento y condicione la posición de España en política exterior?

España tiene un gobierno de coalición por primera vez en la democracia reciente y ha tenido que gobernar el país en un momento complicado. Creo que el gobierno de coalición está actuando razonablemente bien: cada uno tiene sus matices, pero se respeta el acuerdo de coalición. Estamos donde tenemos que estar: en Europa y en la OTAN. Con lealtad a nuestros socios europeos y de la OTAN. El presidente del Gobierno está actuando con mucha coherencia y le traslado mi pleno apoyo a cómo está actuando.

¿Cuándo está previsto que se celebren las primarias del PSC en Barcelona?

Vamos a fijar el calendario cuando sea necesario, pero parece que ahora no es momento de hablar de las primarias para las alcaldías. El momento que estamos viviendo es suficientemente complejo como para que centremos todas las energías en buscar las soluciones para los ciudadanos. En el caso de Barcelona, Jaume Collboni tiene que concentrar sus energías en ejecutar el presupuesto de Barcelona, el más alto de la historia de la ciudad, y en hacer que lleguen los recursos a los ciudadanos. Creo que esta es la actitud y no estar pensando, como hacen otros, en qué candidato es el más conveniente para presentar porque es está fuera de la realidad.

¿Puede asegurar que Collboni será candidato en las elecciones de 2023 o cabe alguna sorpresa?

En mi opinión, el candidato del PSC tiene que ser Jaume Collboni porque lleva un trabajo acumulado en Barcelona que le da un conocimiento de la ciudad imprescindible. En segundo lugar, porque ha ido elaborando con los años un proyecto de ciudad, que presentaremos en el momento adecuado. A partir de aquí, también es verdad que nuestro partido tiene sus mecanismos de toma de decisiones para estos temas.