Investigación médica

Hallan la primera variante genética que determina el curso de la progresión de la Esclerosis Múltiple

Este descubrimiento abre una nueva puerta para el desarrollo de una nueva generación de tratamientos que puedan prevenir la progresión de la enfermedad

Investigadores de La Fe (Valencia) identifican un patrón para el diagnóstico y la evolución de la esclerosis múltiple
El estudio arroja nuevos datos acerca de la razón por la que en algunos pacientes con esclerosis múltiple la discapacidad neurológica progresa más rápido que en otroslarazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@1d2f781d

Investigadores de más de 70 instituciones internacionales han desarrollado un estudio, cuyos resultados se han publicado en la revista Nature, que ha permitido identificar la primera variante genética asociada con una progresión más rápida de la Esclerosis Múltiple (EM), la cual puede impactar en la movilidad y la autonomía del pacientes con el tiempo.

En esta enfermedad, el sistema inmunitario ataca por error al cerebro y la médula ósea espinal, provocando brotes de síntomas que se conocen como recaídas, así como una degeneración a largo plazo, que es lo que se conoce como progresión. Y pese a que se han desarrollado tratamientos que resultan efectivos en el ámbito de los recaídas, lo cierto es que no existe ninguna terapia con capacidad para prevenir de manera significativa la acumulación de discapacidad.

Estudios previos ya habían demostrado que la susceptibilidad o el riesgo de la EM se explicaría en gran parte por la disfunción del sistema inmunitario y, parte de esta disfunción se puede tratar para conseguir ralentizar la enfermedad, sin embargo, estos factores de riesgo no explican por qué diez años después del diagnóstico, algunos pacientes están en silla de ruedas mientras otros continúan corriendo maratones. .

En este contexto y tras analizar más de siete millones de variantes genéticas de unos 20 mil pacientes, en el marco de este estudio, los investigadores hallaron una variante que estaba relacionada con una progresión más rápida de la enfermedad. Dicha variante se encuentra entre dos genes, DYSF y ZNF638, sin conexión previa con la EM. El primero de ellos está involucrado en la reparación de las células dañadas y el segundo, por su parte, contribuye a controlar las infecciones virales y ambos normalmente están activos dentro del cerebro y la médula espinal, en lugar del sistema inmunológico. De manera que dada la proximidad de ambos a la variante, los resultados del estudio sugieren que la resiliencia y la reparación en el sistema nervioso determinan el curso de la progresión de la EM.

Hallazgo clave

Al respecto, los investigadores comentan que "aunque pueda parecer obvio que la resiliencia del cerebro a las lesiones determinaría la gravedad de una enfermedad como la EM, este nuevo estudio nos ha señalado los procesos claves subyacentes a esta resiliencia". Así pues, este trabajo, en el que han participado Yolanda Blanco, Sara Llufriu y Albert Saiz, de la Unidad de Neuroimmunologia-Esclerosis Múltiple del hospital Clínic Barcelona y del grupo de Patogénesis de las enfermedades neuronales autoinmunes de IDIBAPS yXavier Montalban, Manuel Comabella, Sunny Malhorta y Luciana Midaglia del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat) apuntan a una variante genética que aumenta la gravedad de la enfermedad, lo que supone un primer avance real en la compresión y la lucha contra este aspecto de la EM.

"Heredar esta variante genética de los dos padres acelera el tiempo de necesidad de ayuda para caminar en casi cuatro años", indica Sergio Baranzini, profesor de neurología en UCSF y coautor principal del estudio. De hecho, para confirmar los resultados de este trabajo, los científicos investigaron la genética de casi 10.000 pacientes adicionales y aquellos que tenían dos copias de la variante presentaron una progresión más rápida de la discapacidad.

Este trabajo, por lo tanto, aporta los primeros indicios para abordar el componente del sistema nervioso de la EM y el poder "comprender cómo la variante ejerce los efectos sobre la gravedad de la enfermedad allanará el camino para una nueva generación de tratamientos que puedan prevenir la progresión de la enfermedad", destaca por su parte, Stephen Sawcer, profesor de la Universidad de Cambridge y coautor principal también del estudio.

En cualquier caso, ahora será necesario continuar investigando para determinar exactamente de qué manera esta variante genética afecta al sistema nervioso en general y, paralelamente, los investigadores están recogiendo más muestras de ADN de personas con EM con el objetivo de hallar otras variantes que contribuyan a la discapacidad a largo plazo.