Mares
Por algún motivo, algunos bloques del fondo del océano están del revés
El fondo del Mar del Norte esconde cientos de gigantescos montículos de arena, de varios kilómetros de extensión, que desafían los principios geológicos al encontrarse las capas estratigráficas completamente invertidas
Científicos han descubierto en el mar del Norte cientos de grandes montículos de arena que, por su disposición, desafían los principios geológicos fundamentales. Estas formaciones, denominadas sinkites, son el resultado de un proceso de inversión estratigráfica y su abundancia es un hallazgo sin precedentes, según un comunicado de la Universidad de Manchester en el Reino Unido.
Normalmente, las capas geológicas siguen un orden cronológico, con las más antiguas en la parte inferior y las más recientes en la superior. Sin embargo, el geofísico Mads Huuse, de la Universidad de Manchester, explica que lo hallado son estructuras donde la arena densa se ha hundido en sedimentos más ligeros, invirtiendo las capas convencionales y creando estos enormes montículos submarinos que pueden extenderse varios kilómetros.
Precisamente, la inversión estratigráfica se produce cuando capas más jóvenes se hunden y las más antiguas ascienden. En el fondo del mar del Norte, grandes áreas parecían estar invertidas, con capas de arena más jóvenes y densas enterradas bajo estratos más antiguos. Estas capas jóvenes, al ser más pesadas, se hundieron desplazando el material más poroso y ligero hacia arriba, formando las llamadas floatites sobre las sinkites densas.
Hallazgo de inversiones estratigráficas altera comprensión geológica marina
Para identificar estas formaciones, Huuse y su colega Jan Erik Rudjord, de la petrolera noruega Aker BP, emplearon datos sísmicos de gran detalle. Estos datos revelaron cómo las ondas acústicas viajan y se reflejan de manera diferente en materiales con distintas densidades, permitiendo cartografiar los tipos de roca. Se cree que este proceso tuvo lugar hace aproximadamente 5,3 millones de años, en la transición entre el Mioceno y el Plioceno, desde Science Alert informan.
El material más antiguo, y, por tanto, más ligero, consistía predominantemente en fósiles marinos microscópicos, formando una capa porosa y rígida con una capa más pesada encima. Los investigadores sugieren que perturbaciones como los terremotos pudieron fragmentar la capa superior, provocando que la arena se hundiera e intercambiara posiciones con las floatites.
A lo largo de los millones de años posteriores, los sedimentos del lecho marino cubrieron estas estructuras, dando lugar a la topografía ondulada que se observa hoy. El equipo de científicos trabaja actualmente en validar e interpretar sus hallazgos, lo que podría mejorar el conocimiento sobre la corteza terrestre oceánica, su estabilidad y los procesos que alteran sus propiedades de manera de calado.
Mads Huuse subraya que esta investigación muestra cómo los fluidos y los sedimentos pueden moverse en la corteza terrestre de maneras inesperadas. Entender la formación de estas sinkites podría modificar de manera considerable la evaluación de los depósitos subterráneos, el sellado y la migración de fluidos, aspectos cruciales para la captura de carbono. Aunque existen voces escépticas, el modelo cuenta con apoyo en la comunidad científica, y la investigación futura determinará su aplicación generalizada.