Inteligencia artificial

Sam Altman, CEO de OpenAI: "En 2035 seremos capaces de utilizar herramientas como ChatGPT para curar enfermedades”

Según estima el director ejecutivo de la compañía, el futuro de la inteligencia artificial avanzará en el campo de la medicina a pasos agigantados

Sam Altman
Sam AltmanJOHN G. MABANGLO EFE/EPA

La inteligencia artificial se perfila como una herramienta clave en sectores donde, hasta hace poco, su presencia era mínima o inexistente. Profesiones tradicionalmente humanas como la medicina, la hostelería o el comercio están comenzando a abrirse a la automatización y al análisis de datos inteligentes, anticipando una transformación profunda en la forma en que operan. En estos ámbitos, la IA no solo promete agilizar procesos o reducir errores, sino también ofrecer experiencias más personalizadas y eficientes. Por ejemplo, en hoteles ya se experimenta con asistentes virtuales que atienden consultas en varios idiomas, y en el comercio minorista, algoritmos que recomiendan productos o gestionan inventarios en tiempo real.

En el campo médico, la IA ya es capaz de analizar imágenes con mayor precisión que un ojo humano. Al mismo tiempo, puede llegar a detectar patrones ocultos en millones de historiales clínicos o predecir el riesgo de enfermedades antes de que aparezcan los primeros síntomas. Estas capacidades no solo mejoran la prevención y el diagnóstico, sino que también podrían aliviar la carga sobre los sistemas de salud. Sin embargo, muchos pacientes aún desconfían de ser atendidos por sistemas automatizados, como consecuencia de la falta de contacto humano. En este sentido, el factor humano se convierte en una barrera que la inteligencia artificial deberá sortear no solo con precisión técnica, sino con una integración que respete y complemente los riesgos de la profesión.

Sam Altman, director ejecutivo de Open AI, la empresa estadounidense de investigación a cargo de ChatGPT Agent, el prestigioso chatbot que ha revolucionado la forma de entender Internet, expuso sus distintos pareceres con respecto a los objetivos de esta herramienta en el futuro. Si bien ha día de hoy, su uso ha fascinado a millones de jóvenes, que no se separan de él y lo emplean para resolver cualquier cuestión cotidiana, la expectativas generadas han sido superadas por la propia realidad. Al mismo tiempo, se estima que su impacto en las profesiones del presente sea todavía mayor en el futuro, sobre todo, en el ámbito médico, tal y como asegura el CEO.

El presente de ChatGPT y un futuro esperanzador

En el podcast de Cleo Abram, quien acumula seis millones y medio de seguidores en su canal de YouTube, el directivo explicó en profundidad las nuevas adiciones que incluía ChatGPT5, la nueva versión lanzada recientemente que, según considera: "Transformará las formas de conocimiento, aprendizaje y creatividad". Por ende, su uso se extrapola a los diferentes ámbitos profesionales para proporcionar la ayuda necesaria para mejorar y ahorrar en tiempo y dinero. El factor que más resalto sobre las nuevas implementaciones del chat en línea "es lo mucho que ha mejorado dando consejos sobre salud".

Si bien algunas noticias han revelado la posibilidad de hallar enfermedades, como el ejemplo del individuo que encontró un tumor con el diagnóstico del sistema, la nueva versión promete llevar este acto a otro nivel más profesional. "ChatGPT5 se ha vuelto infinitamente mejor en cuestiones de cuidados y salud. ¿Qué significa esto?", se pregunta el directivo de manera retórica para responder lo siguiente: "Te da una mejor respuesta, es más preciso y te habla sobre lo que realmente tienes y lo que deberías hacer".

ChatGPT podrá curar enfermedades en diez años

Sin duda, la declaración que más ha resonado en redes sociales "En 2035, seremos capaces de utilizar herramientas como ChatGPT para curar o, al menos, tratar muchas de las enfermedades que actualmente padecemos", indica. No obstante, la sustitución del personal humano todavía es una incógnita. En profesiones tan personales, donde prima la interpretación por encima de todo, la incertidumbre no es una opción y los ordenadores, por el momento, no alcanzan a llegar a esta condición. Pero solo el tiempo dictará sentencia y quien sabe si lo que hoy consideramos imposible, en el futuro cercano se materializa en una realidad.