El alcalde de Benavites (Valencia), Carlos Gil (PP), detenido por violencia de género

El popular, que ha sido suspendido de militancia, afirma que la denuncia es falsa

El alcalde del municipio valenciano de Benavites, Carlos Gil Santiago, fue detenido el pasado sábado por un caso de violencia de género, y ha sido suspendido cautelarmente de militancia y de sus funciones como coordinador general del PP de la provincia de Valencia hasta que se celebre el juicio, tras la denuncia presentada por su mujer.

El Partido Popular de la provincia de Valencia ha informado de esta decisión en una nota y ha señalado que confía “en que se confirme la versión ofrecida por nuestro compañero Carlos Gil respecto a la falsedad de la denuncia presentada por su mujer –de la que se encuentra en proceso de separación–”.

Además, ha añadido que “defendemos con rotundidad su derecho a la presunción de inocencia”."La conducta de Carlos Gil siempre ha sido ejemplar y se ha manifestado firmemente comprometido en la lucha contra la violencia de género, en defensa de la dignidad de las mujeres, y en contra de cualquier tipo de violencia", ha señalado el PP, que aclara que “el propio Carlos Gil se dirigió ayer al presidente del Comité de Ética del PP en la provincia de Valencia para solicitar la suspensión de militancia hasta que la Justicia aclare todos los extremos de lo ocurrido”.

“Los estatutos internos del Partido Popular están para cumplirse y, por tanto, si se establecieran cargos contra Carlos Gil, se aplicarían de forma inmediata. El Partido Popular de Valencia es una formación absolutamente sensible contra la violencia machista y totalmente determinada a combatirla en todos los ámbitos”, añade la nota.

Con este comunicado el PP responde a las informaciones publicadas, según las cuales se ha impuesto una orden de alejamiento a Gil, que ha pasado la noche en el calabozo.

Por su parte, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 5 de Sagunto, en funciones de guardia y tras tomarle declaración el pasado sábado, decretó su libertad provisional, aunque, como medida cautelar, le impuso una orden de alejamiento (no puede acercarse a menos de 80 metros) y prohibición de comunicación con la víctima durante tres meses.

El detenido ha quedado investigado en una causa abierta por un presunto delito de malos tratos en el ámbito de la violencia de género, aunque el juzgado de guardia acordó el mismo sábado inhibirse de esta causa en favor del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Sagunto, que tiene atribuidas las competencias en materia de violencia sobre la mujer en este partido judicial.