Cinco claves para entender a Abdulrazak Gurnah, el Premio Nobel de Literatura

Nació en África, vivió en Gran Bretaña, escribe su obra en inglés, critica el colonialismo y es el primer escritor negro en obtener este galardón desde que lo obtuvo Toni Morrison en 1993

El escritor Abdulrazak Gurnah posa en su casa de Canterbury
El escritor Abdulrazak Gurnah posa en su casa de Canterbury FOTO: Frank Augstein AP

Abdulrazak Gurnah ha ganado el Premio Nobel de Literatura debido a su «penetración intransigente y compasiva de los efectos del colonialismo y el destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes». Es el primer escritor africano en recibir esta distinción en 35 años, pero en España solo se han traducido dos libros: «Paraíso», en 1994; y «En la orilla», en 2003. Pero, ¿quién es el nuevo ganador del Nobel? ¿Cuáles son las claves para entenderlo?

ORIGEN

Nació en 1948 en la isla de Zanbíbar, en la costa oriental de África. Se trasladó a Gran Bretaña en una fecha muy simbólica, 1968, cuando los estudiantes se rebelaban en París y diversas convulsiones hacían temblar al bloque soviético. Se instaló en este país y ejerció de profesor de inglés, llegando a trabajar en uno de los departamentos de la Universidad de Kent. Mientras desempañaba la función de docente, desarrolló su carrera literaria. Para él, no existe ninguna oposición entre la literatura creativa y la prosa oficial de las instituciones universitarias. En una ocasión bromeó y dijo que la única incompetencia que existe entre su profesión y la literatura es la imposibilidad de conjugar su parte creativa con las imposiciones de las tareas ordinarias. Mientras uno se ocupa de sacar adelante el día a día, argumentó, la cabeza bulle con ideas que no encuentran una realización práctica.

IDIOMA

Los autores africanos mantienen cierta tensión con la lengua de los países que los colonizaron. Algunos apuestan por asumirlos de una manera plena hasta convertirlos en una herramienta propia para denunciar el colonialismo y las prácticas coloniales. Otros, en cambio, prefieren deshacerse de él, depurarlo de la conciencia y el habla hasta desterrarlos de su habla cotidiana. Abdulrazak Gurnah mantiene una posición equidistante y prefiere apelar a sus vivencias, sin extremismos. Él comenzó a familiarizarse con el inglés desde pequeño. Desde esa edad escribía y leía en inglés. Cuando llegó a la universidad y descubrió que la pulsión de la escritura era una vocación, no un mero capricho, y no se preguntó en ningún momento en qué lengua debía desarrollar su trayectoria literaria. Tenía asumido que sería en inglés. En realidad era su idioma.

TEMAS

Existen varias constantes en la obra de Abdulrazak Gurnah. La más destacada y por la que ha merecido el Premio Nobel de Literatura es el colonialismo. Existen varias razones. Él es justamente hijo de esta problemática y, también, porque en la actualidad existe una revisión del pasado y de este asunto. Hay varios temas: las diferencias culturales, la lengua, la inmigración y la relación con la metrópolis. En «Paraíso», que salió en 1994, retrocede hasta al Primera Guerra Mundial para abordar este tema; en «Memory of Departure» y «Pilgrims Way», recoge la experiencia de las personas que emigran y abandonan su país, y, en otro de sus libros más célebres, «Admiring Silence», un texto impregnado por retales de su propia biografía, da cuenta de un joven que abandona Zanzíbar y decide buscar un empleo en Gran Bretaña, un rumbo semejante al que siguió él.

LA ESCRITURA

Abdulrazak Gurnah no es una persona que rechace los galardones, pero, tampoco, los ensalza. Siempre ha reconocido que esta clase de distinciones han servido para ganar lectores y que la obra de autores que son menos conocidos y más exigentes con sus relatos lleguen al gran público. Para él, al revés de lo que consideran otros, es un aspecto positivo. Entre otros motivos porque ayuda a que los lectores que ciñen su gusto a la promoción de las grandes novedades y los best-seller, puedan ampliar su arco de lecturas, sus intereses y se encuentren a autores distintos de los que a menudo aparecen en los medios de comunicación. La literatura, una forma de comunicación y de reflexionar sobre el pasado y el hombre, no es incompatible, para él, con las nuevas tecnologías. De hecho, cree que esto incrementará los lectores y proporcionará otros nuevos.

LA MANERA DE ESCRIBIR

Abdulrazak Gurnah no es un escritor de tramas, así que su manera de escribir diverge bastante de lo que hacen otros. En su caso, necesita mucho pensar, meditar, ver qué va a ocurrir y cuáles son los siguientes pasos que va a abordar porque en su caso la planificación de una narración no tiene demasiado sentido. Admite que este proceso de creación le requiere tiempo y muchos ratos de meditación. Para él resulta crucial ir tomando notas, apuntes o ideas hasta estar convencido de que lo tiene todo y que puede ponerse a escribir y desarrollar la trama.