De todo en el Festival de Cine de Sant Jordi

Fotograma de «Un italiano en Noruega»
Fotograma de «Un italiano en Noruega»

Dos notas sobre la organización, muy a favor. Por un lado, la repetición de las proyecciones en otros días y a diferentes horas, por otro, el acierto de alguna sección paralela, como por ejemplo Cinema amb Gràcia

Dos notas sobre la organización, muy a favor. Por un lado, la repetición de las proyecciones en otros días y a diferentes horas, por otro, el acierto de alguna sección paralela, como por ejemplo Cinema amb Gràcia, con títulos que hemos visto en otros festivales, como las divertidas ME CASÉ CON UN BOLUDO, del argentino Juan Taratuto, o TODO SOBRE EL ASADO, de los también argentinos Mariano Cohn y Gastón Duprat, un film que aborda el tema culinario de los asados de ternera y consigue hacer reír al respetable. En la misma sección, la italiana UN ITALIANO EN NORUEGA, realizada por Gennaro Nunziante, protagonizada por Checco Zalone, divertida sátira contra los funcionarios. Lo más negativo, y aquí la organización debería tomar nota para un próximo año, la escasísima presencia de público en las sesiones.

Muy floja la película en competición, NAGASAKI: RECUERDOS DE MI HIJO, del veterano Yôji Yamada. Un film demasiado hablado, los personajes no cesan de contar sucesos de aquellos años y de la infancia que nunca vemos. El relato comienza con el bombardeo de Nagasaki, tras Hiroshima, y la desaparición-muerte del hijo de la protagonista, a su vez protagonista como su prometida. En un ambiente católico, el fantasma del hijo fallecido aparece ante su madre para conversar una y otra vez. Aburrida y pesada con ganas, con dos horas y pico de duración donde sólo hay unos tres minutos de cine. El resto no interesa lo más mínimo.

Es curioso que, sobre el nazismo, hay un montón de películas y sobre los bombardeos de Japón, unas pocas (con la variante de los monstruos gigantes como Godzilla, revividos por las radiaciones).