Los cines esperan un milagro de Navidad

La industria califica la situación de preocupante, aunque no catastrófica.. Confían en la campaña de filmes familiares. Ante el descenso de la taquilla

En la última década, presentar los balances anuales de la salas de cine ha sido mucho más parecido a una «Pesadilla después de Navidad» que a «Senderos de gloria». Precisamente, la semana pasada corrió por las redes sociales una previsión que auguraba que, de continuar así las cifras, podría tratarse del peor año de asistenciade los últimos 25 años. El vaticinio auguraba 77 millones de entradas vendidas a finales de 2013 y un descenso de espectadores del 18% respecto al ejercicio anterior. Las distintas patas de la industria, consultadas por este diario, aseguran que no esperan que el panorama sea tan apocalíptico, aunque nadie esconde que no se tratará de un buen resultado. Es cierto que en junio saltaron todas las alarmas cuando se produjo el peor dato de la historia en un fin de semana desde que se miden semanalmente: 2.150.857 euros recaudados, lo que significaba un 30% menos que el peor registro del que disponíamos. En septiembre, los productores hacían balance en el Festival de San Sebastián y cifraban la caída interanual en un 13,5% en recaudación y un 15,8% en espectadores. Desde entonces, han aterrizado en las marquesinas algunos de los estrenos más esperados del año, como «Los juegos del hambre», que se convirtió en el mejor de 2013 con 4,3 millones de euros en un fin de semana, y «Frozen», que cabalga a buen ritmo con casi un millón de espectadores en apenas 15 días. También dio un buen empujón la Fiesta del Cine, que funcionó mejor que cualquiera de las ediciones anteriores. La taquilla registró un total de 1.513.958 espectadores durante los tres días de la promoción, el pasado octubre, un 98% más que la edición del año anterior, y un 663% más de taquilla que el fin de semana que le precedió. Aunque los cines descartan una bajada generalizada del precio, unas semanas después las dos principales cadenas de exhibición lanzaron una promoción similar que aumentó, al menos, un 114% la asistencia a los complejos. Por todo esto, diversas intregrantes de la industria, aseguran que el descenso de espectadores está más cerca del 10% que de las apocalípticas cifras de la previsión. De hecho, si en primavera acudían cada fin de semana medio millón de espectadores y en ese fallido de junio unos trescientos mil, en las últimas semanas sobrepasan el millón, especialmente durante el pasado puente. Aun así, los distribuidores aseguran que lo mejor está por venir. «Las previsiones no han tenido en cuenta el impacto de "El hobbit: la desolación de Smaug", si esta película no hace taquilla, será entonces cuando tendremos que empezar a preocuparnos», aseguran desde la Federación de Entidades de Empresarios de Cine de España(FECE). Los distribuidores, que tampoco están satisfechos con los balances, apuntan en esta misma dirección: «Durante la campaña de Navidad la asistencia al cine aumenta por encima del 50% con respecto al resto del año», comentan desde Fedicine. «La gente va más a las salas. Tiene más tiempo libre, se reúne más con la familia y con los amigos y ve el cine como una alternativa de ocio cultural», confirman.

Descenso en picado

No desentona con ellos el discurso de los productores, ya que desde Fapae consideran que estamos lejos de marcar un año catastrófico para el cine español. Calculan que la cuota de mercado de las producciones nacionales roza el 13%, una cifra similar a la de 2010, y es que no todos los años se pueden sumar taquillazos como el de «Lo imposible», que gracias a sus 5,9 millones de espectadores disparó la cuota por encima del 19%, el mejor registro en los últimos 25 años.

Sean o no ciertos los augurios, y más allá de la subida del IVA al 21% en el precio de las entradas, el argumento que repite como un mantra la industria, lo que sí está claro es que la asistencia a las salas no ha dejado de decrecer en los últimos años: 104,7 millones (2002),137,4 (2003), 143,93 (2004), 127,65 (2005), 121,65 (2006), 116,93 (2007), 107,81 (2008), 109,99 (2009), 101,60 (2010), 98,34 (2011) y 94 (2012). Así que muy fuerte debe ser el efecto de Navidad para cambiar la tendencia del ciclo. Ese 10% que calculan de descenso dobla la cifra de 2012, cuya disminución fue del 4,8% con respecto al año anterior, según el Observatorio Europeo. ¿Ocurre lo mismo en el resto del continente? El conjunto de los países de la UE perdió el año pasado 21 millones de espectadores, un 2,2 %. En total, se vendieron 933,3 millones de entradas en los Veintisiete. Hubo países claramente peores que el nuestro Portugal (-12,1 %), Italia (-9,9 %), Grecia (-6,7 %), Francia (-6.3 %), pero también otros, y son más, nos superan ampliamente: Finlandia (19,7 %), Rumanía (15,4 %), Suecia (11,9 %), Dinamarca (9,3 %), Alemania (4.3 %), Holanda (0,7 %) y Reino Unido (0,5 %) experimentaron alzas. ¿Qué ocurre en estos países que no pasa en el nuestro además del frío extremo?

Los títulos que pueden elevar los números

Las distribuidoras guardan para estas fechas los estrenos más taquilleros del año. En general, cine familiar y de aventuras, grandes apuestas de cara a los Oscar o cintas con las estrellas más mediáticas (como Belén Rueda y Mario Casas).

«Futbolín»; «El hobbit: la desolación de Smaug...»; «12 años de esclavitud» y «Ismael»

España se apoya en las comedias

Quizá porque en tiempos revueltos el espectador prefiere reír en la sala oscura que llorar, el cine español ha tirado la casa por la ventana este año con las comedias. Quitando coproducciones como «Mamá» y «Fast & Furious 6», el ranking de las cintas más taquilleras «made in Spain» son comedias. Éste es el caso de «Zipi y Zape y el Club de la Canica», que va camino del millón de espectadores y ya ha reportado a sus productores más de cinco millones de euros. Una cifra a la que también se aproxima «Los amantes pasajeros», la vuelta de Pedro Almodóvar al género, que, aunque está lejos de las cifras de «Volver», conserva el tirón entre sus fieles. Otro clásico de nuestras pantallas es Álex de la Iglesia, que estrenó en el Festival de San Sebastián «Las brujas de Zugarramurdi» pocas semanas después de «La gran familia española», de Daniel Sánchez Arévalo, lo que propició que el top 10 estuviera tomado durante varias semanas por comedias nacionales. «Tres bodas de más», el estreno más reciente de este grupo, firmada por Javier Ruiz Caldera, ha cosechado más de doscientos mil espectadores en los cuatro primeros días en las salas.

No todas las películas de humor que partían como grandes apuestas han contado con el favor de la audiencia. Por ejemplo, ni «¿Quién mató a Bambi?», de Santiago Amodeo, ni la agridulce «Vivir es fácil con los ojos cerrados» han encontrado el segmento de audiencia al que iban dirigidos. Tampoco todo lo que ha funcionado era de ese género. Si no, que se lo digan a Ricardo Darín y su fulgurante estreno de «Séptimo», junto a Belén Rueda. Probablemente, el año que viene por estas fechas estaremos hablando de una situación similar, pues está previsto el estreno de otra comedia que suele barrer en taquilla a cualquier contrincante: «Torrente 5», con la que Santiago Segura espera seguir batiendo récords.

El detalle

EL TIRÓN DE LA VIRGEN MARÍA

No conviene estereotipar al espectador porque luego ocurren sorpresas como ésta. La cinta más rentable de este fin de semana de toda la cartelera, si exceptuamos «Frozen», es la película religiosa «Mary's Land», que obtuvo un rendimiento de 4.037 euros por pantalla, más del doble que «Carrie», uno de los grandes estrenos del viernes.