"Los Japón": Joé con el sol naciente

Álvaro Díaz Lorenzo. Dani Rovira, María León, Antonio Dechent, Cinta Ramírez, Iker Castiñeira, Boré Buika. España, 2019. 91 minutos.

Coria del Río está a solo 12 kilómetros de Sevilla, o sea, que lo deben estar ya pasando allí canutas por el calor. En 1614, ni idea de cómo andaba el asunto del cambio climático, pero frío no haría tampoco. Es el año en que una expedición nipona encabezada por un familiar del emperador desembarca en aquella localidad y se enamora de una joven oriunda y, suponemos, de esa cálida tierra. De ahí que decida no volver a su país, sentar la cabeza y formar una familia, los antecedentes, al cabo, de Paco (Dani Rovira), que, cuatro siglos después y tras la muerte sin descendencia de Satohito, se convierte de golpe y porrazo en el heredero legítimo al trono. Así, desde el pueblo hispalense parten hacia aquella zona del mundo que no saben ni dónde cae exactamente Paco, su mujer (una histriónica María León) y los dos hijos de ambos. Pero la vida en palacio y los férreos protocolos les dan repelús. Además, no hablan ni papa del idioma, y parece que ni tengan ganas. El director tira entonces de un andalucismo un pelín cateto y se suceden los gags recurrentes sobre los nombres propios de sus «súbditos», la gastronomía, los hoteles cápsula, la situación anti empoderada de la mujer en Japón, mientras el suegro de Paco decide pillar un vuelo e ir a visitarlos por sorpresa aunque acabe jugando una partida clandestina de póker. No, si la historia «casi» real de la que parte tiene gracia, lo que sucede es que la película se ahoga en un mar (o en el Guadalquivir, mismamente) de disparates y clichés hacia un final presentidísimo de flamencas perdices.Y viva el Betis.