Cine

Eddie Redmayne pudo con Keaton

Julianne Moore hizo buenos los pronósticos y se llevó el Óscar a la mejor actriz por "Siempre Alice", donde encarna a una enferma de Alzheimer, un papel con el que ha barrido en la temporada de premios.

"Leí un artículo que decía que ganar el Óscar puede alargar la vida cinco años más así que, si es verdad, gracias, porque mi marido es más joven que yo", dijo la intérprete entre risas.

"Mucha gente con Alzheimer se siente muy sola; ojalá esto ayude a que tengan mas exposición y en el futuro se encuentre una cura", agregó.

Considerada una de las mejores actrices de Hollywood desde hace años, Moore no ha dejado duda de su condición de gran favorita tras hacerse con el Globo de Oro, el BAFTA y el premio del Sindicato de Actores de EE.UU. (SAG) por su papel en "Siempre Alice", el de una brillante profesora de lingüística decidida a no rendirse ante los estragos del Alzheimer.

Moore, de 54 años, fue candidata previamente en la categoría de mejor actriz por "El fin del romance"(1999) y "Lejos del cielo"(2002). Como actriz de reparto logró la nominación por "Boogie Nights"(1997) y "Las horas"(2002).

Su carrera no se detiene ante nada y es una de las intérpretes más hiperactivas de la industria, capaz de mezclar apariciones en superproducciones como la saga "Los juegos del hambre"o "El séptimo hijo"y de mantener el espíritu independiente, arriesgado y comprometido en proyectos como "Freeheld", un drama donde encarna a una lesbiana con un cáncer terminal.

Por su parte, el británico Eddie Redmayne se alzó hoy con el Óscar al mejor actor por su papel en "La teoría del todo", donde encarna al científico Stephen Hawking.

"Gracias a la Academia", dijo el intérprete sobre el escenario del Teatro Dolby. "No soy capaz de articular lo que siento ahora mismo, pero soy consciente de lo afortunado que soy. Este Óscar pertenece a toda la gente en todo el mundo que lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica", añadió.

Redmayne triunfa así con su papel del célebre astrofísico británico que vive postrado en una silla de ruedas y sin posibilidad de hablar a causa de esa enfermedad.

A su favor tenía el hecho de encarnar a una figura real e interpretar un papel de discapacitado, factores decisivos históricamente para la Academia de Hollywood. Además, los vencedores del premio del Sindicato de Actores -como en su caso- y los de los Óscar en el campo de mejor actor han coincidido de pleno en la última década.

Al actor se le puede ver actualmente en un registro completamente diferente en la cinta de ciencia ficción "El destino de Júpiter", de los hermanos Wachowski, y rueda en estas fechas "The Danish Girl", de Tom Hooper, sobre la vida del pintor danés Einar Wegener.

Redmayne se impuso a Steve Carell, nominado por "Foxcatcher"; Michael Keaton, por "Birdman"; Bradley Cooper, por "El francotirador"y Benedict Cumberbatch, por "The Imitation Game".