Edurne Uriarte: "Habrá igualdad el día que ellos concilien tanto como ellas"

Presenta hoy «Feminista y de derechas» (Almuzara), un día antes de la huelga del 8-M a la que la escritora no asistirá porque «es un llamamiento a la extrema izquierda».

Presenta hoy «Feminista y de derechas» (Almuzara), un día antes de la huelga del 8-M a la que la escritora no asistirá porque «es un llamamiento a la extrema izquierda».

Es feminista y de derechas. Defiende la igualdad de mujeres y hombres pero rechaza la consigna por la que apuesta la extrema izquierda que «difunde una falsa idea del feminismo». No irá a la huelga del 8-M y critica que lo puedan hacer mujeres de «izquierda moderada».

–¿Se puede ser feminista y de derechas?

–Claro que sí, como igual que se puede ser feminista y de izquierdas. El feminismo no es de izquierdas ni de derechas, hay feministas de izquierdas y otras como yo que nos consideramos de derechas.

–¿Por qué a la mujer feminista se la identifica con la izquierda?

–Porque la izquierda, como en tantas otras cosas, ha tenido bastante éxito en difundir la falsa idea de que el feminismo solo puede ser de izquierdas.

–Está normalizado que el hombre hable de sexo, pero no que lo haga la mujer. ¿Por qué?

–Es uno de los problemas de la desigualdad. Se da por supuesto que el hombre es sexual y la mujer debe ser amorosa y romántica. Hay muchas mujeres que asumen estos valores tradicionales. Por ejemplo, una mujer femenina, según los valores dominantes, nunca debería tomar la iniciativa a la hora de ligar con un hombre. Esto que es tan antiguo, tan pasado, sigue primando.

–Cinco partidos principales, y los cinco encabezados por hombres. ¿Es la política machista?

–El hecho de que en España, como en muchos países más todos los líderes sean hombres, refleja que todavía existe la desigualdad y a una sociedad en la que las mujeres aún les cuesta llegar al liderazgo.

–Hay una mayoría que cree que el feminismo es estar en contra de los hombres...

–Esa percepción es el producto de que el feminismo se confunde con el de extrema izquierda, y éste si que es agresivo. Pero esto es solo una parte del feminismo y lo confundimos con todo el feminismo.

–¿La RAE es machista?

–Es un asunto complejo. El lenguaje se va adaptando a los tiempos y éste mismo refleja una historia en la cual el hombre ha dominado todos los espacios de decisión. El lenguaje tiene que evolucionar, pero no se pueden hacer cambios que perturben la comunicación. Hay palabras que no la facilitan. El lenguaje cambiará pero debe adaptarse a una lengua ágil y bien usada.

–¿Pero lo es o no?

–La RAE no es machista, probablemente le pasa como a todas las instituciones, que le cuesta más elegir a las mujeres.

–¿Se puede ser feminista y estar en contra del aborto?

–Por supuesto. Hay feministas con múltiples posiciones. Pero otra de las manipulaciones del feminismo dominante de izquierdas es decir que el feminismo es sinónimo de abortismo. Es una enorme manipulación. Una buena parte de las mujeres es antiabortista y al mismo tiempo feminista. Feminismo es creer en la igualdad de las mujeres y en que debemos luchar por ello, y eso no tiene que ver con el aborto.

–¿Por qué cree que a la derecha le cuesta más decir que es feminista?

–La izquierda ha tratado de apropiarse del término, lo ha conseguido hasta ahora con cierto éxito. A la derecha le ha ocurrido que ha sentido cierto rechazo al término porque el feminismo siempre se ha presentado asociado a las ideas de extrema izquierda y esto ha dado lugar a que la derecha haya tardado en adoptarlo. Ahora es el momento en el que ha apostado por él, porque no puede dejarle esta palabra a la izquierda, y me parece maravilloso que lo haga.

–Usted plantea que somos nosotras mismas las que nos vetamos en el mundo profesional, a veces...

–Es una parte del cambio cultural del que hablo. El cambio que debemos asumir las mujeres porque muchas hasta ahora han dejado en segundo plano su profesión porque la sociedad no les exigía el triunfo profesional, pero no podemos liderar si no asumimos la importancia de la actividad profesional, y eso implica sacrificios en la vida personal y también hay que asumirlos, como han hecho los hombres a lo largo de laHistoria en perjuicio de su vida personal.

–¿Por qué dice no al 8-M?

–Es una huelga convocada por el feminismo de la extrema izquierda, y es un llamamiento a las mujeres de extrema izquierda, me llama la atención que la izquierda moderada se sume.

–¿Deben sumarse partidos?

–Los de extrema izquierda, en todo caso. Me sorprende que se el PSOE sí lo haya hecho.

–¿Quién debe conciliar?

–Es uno de los grandes retos del cambio. Habrá igualdad el día que concilien ellos tanto como ellas. Soy partidaria de esa conciliación, pero no por imposición del Estado ni por permisos de paternidad obligatorios.

–¿Hay que implantar una asignatura de feminismos como plantea Podemos?

–Me preocupa la cuestión porque lo que Podemos quiere es implantar una materia de feminismo de extrema izquierda. Esto es lo que quiere llevar a cabo, y es preocupante y espero que no llegue a ningún puerto. El feminismo no es eso.